El delegado del Gobierno confía en revertir la suspensión cautelar sobre la Real Casa de Correos

Francisco Martín confía en que la Audiencia Nacional levante la suspensión cautelar que frena la placa de memoria democrática en la Real Casa de Correos.

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El delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín Matias Chiofalo - Europa Press
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El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha expresado su confianza en que la Justicia termine corrigiendo la suspensión cautelar dictada por la Audiencia Nacional sobre la declaración de Lugar de Memoria Democrática del edificio de la Real Casa de Correos, que fue sede de la antigua Dirección General de Seguridad durante la dictadura franquista.

Desde San Agustín de Guadalix, Martín ha pedido a quienes han decidido "seguir boicoteando que la Puerta del Sol sea un lugar de memoria" que "reflexionen" y ha urgido a "profundizar en sus convicciones democráticas" a quienes se sientan "amenazados o incómodos" por la colocación de una placa que recuerde lo sucedido en ese inmueble en tiempos del franquismo.

El representante del Gobierno central ha señalado que "confío en que esta decisión cautelar de la justicia sea modificada cuando se entre en el fondo, de momento es provisional, y por lo tanto se facilite que la Dirección General de Seguridad tenga en su fachada una placa que recuerde lo que allí sucedió".

Ha subrayado que, tanto para el Ejecutivo de España como para "tantas personas que sufrieron la tortura" en las dependencias de la Dirección General de Seguridad ubicadas en el edificio de Sol, la declaración de este espacio como lugar de memoria supone un "paso importante" y una medida a favor de la "reparación".

La Audiencia Nacional ha acordado dejar en suspenso de forma cautelar el acuerdo del Gobierno de Pedro Sánchez que declaraba Lugar de Memoria Democrática la Real Casa de Correos, actual sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid en la Puerta del Sol y que durante el franquismo albergó la Dirección General de Seguridad, señalada como escenario de detenciones y torturas contra la disidencia.

En su resolución, los magistrados apuntan que "no puede afirmarse de forma categórica que la imagen de la sede de la Presidencia pueda sufrir un menoscabo irreversible, pero sí puede afirmarse que no es posible negar de forma categórica dicha incidencia negativa", según una "aproximación preliminar y poco intensa de la cuestión debatida".

Al hilo de este argumento, Martín ha defendido que "ninguna institución puede verse amenazada en su prestigio, en su reputación, por lo que en el edificio que hoy alberga pudo pasar tiempo atrás" y ha llamado a la reflexión a las instituciones que actualmente "ocupan" la Real Casa de Correos.

En esta línea, ha insistido en que "poner esa placa significa reparación para las víctimas y aquellos que se puedan sentir amenazados o incómodos porque una placa recuerde lo que sucedió en el edificio que ellos hoy ocupan, pues creo que tienen que profundizar en sus convicciones democráticas para seguir avanzando".