El Partido Popular reclamó este jueves al BNG y al PSOE que pongan fin a su “escalada de odio” en la ciudad de Lugo y remarcó que la ciudadanía respalda la moción “de impulso” registrada por la formación.
Así lo expresó la secretaria xeral del PPdeG, Paula Prado, en una comparecencia ante los medios en la ciudad de la Muralla, acompañada por la portavoz de los populares lucenses, Elena Candia. La intervención tuvo lugar horas antes de la protesta convocada contra la moción de censura, coincidiendo con el pleno ordinario previsto para la tarde.
Durante su intervención, Paula Prado explicó que en las calles pudo comprobar cómo “muchísimas personas” se acercaban a Candia para “felicitarla y darle ánimos”. “Muchos ánimos porque la gente de Lugo es consciente de que esa moción es una moción de impulso, con 45 medidas puestas encima de la mesa por el PP para resolver los problemas reales de la ciudadanía”, señaló.
En esta línea, sostuvo que Lugo lleva tres años de mandato con un gobierno “absolutamente paralizado” y lamentó que la contestación a la moción se haya basado en el “odio, los insultos y la descalificación”. “Yo aún no he escuchado a ningún miembro del gobierno bipartito de Lugo explicar por qué no era buena esta moción y qué hicieron ellos estos tres años”, manifestó.
Tras reiterar que, en ningún momento, ha escuchado un argumento que demuestre que el Ayuntamiento de Lugo “estaba funcionando”, criticó que la CIG, “el brazo sindical del BNG”, haya decidido trasladar su manifestación del 1 de mayo a la ciudad. A su juicio, este gesto evidencia que el sindicato “no pone los intereses y los derechos de los trabajadores” por delante de todo, sino que acude a Lugo a “hacer ruido, generar crispación y confrontación”.
Por este motivo, reclamó al BNG y al PSdeG que “dejen ya esa escalada de odio”. “La gente está tranquila, la gente apoya la moción porque ve que Lugo estaba paralizada, que Lugo era un desgobierno y había una absoluta inacción”, indicó.
Asimismo, censuró que se lancen descalificaciones contra la plataforma SOS Salvemos Lugo mientras se respalda a otra, la de Transfuguismo no, democracia sí, que “está liderada por un señor que tiene contratos con el ayuntamiento de Lugo, y su mujer también”. “Qué casualidad”, añadió, para aludir al BNG y acusarle de “gobernar para la los amigos”.
“Todo eso se va a acabar, porque a partir del día 7 habrá un gobierno que va a pensar en los lucenses, que va a trabajar por los lucenses y que va a trabajar por Lugo y a tener todo el apoyo del PPdeG”.
Candia defiende que el “PP tiene la obligación de intentar gobernar”
Por su parte, Elena Candia, que agradeció la presencia de Paula Prado en Lugo, reprochó que “todo el equipo de gobierno”, incluidos los “asesores”, esté difundiendo la convocatoria para movilizarse contra la moción antes del pleno.
Acto seguido, recordó que el PP “ganó claramente las elecciones en 2023”, con 12 concejales y quedándose “a un puñado de votos” de la mayoría absoluta. “No sorprende que el PP, que ganó las elecciones con 12 concejales, intente gobernar”.
En este sentido, sostuvo que la moción de censura constituye un “ejercicio de responsabilidad”. “En el momento en el que el gobierno pierde la mayoría absoluta y se queda con 12 ediles, el PP tiene la obligación de intentar gobernar”, insistió.
Candia afirmó que el PP ejerció una “oposición constructiva” con un “trabajo intenso e intentando siempre ser parte de la solución en cada uno de los momentos complejos” y rememoró que su grupo llegó a ofrecer al alcalde un pacto de estabilidad.
“Nunca fue tenido en cuenta” y “creo que ahora tocaba, desde la moderación, desde la serenidad y desde el absoluto compromiso con la ciudad, intentar gobernar”, señaló, antes de lanzar un mensaje de “absoluta normalidad”. “Lo único que queremos es lo bien para esta ciudad”, apuntó.
Al igual que Paula Prado, Elena Candia reclamó a las fuerzas que “en este momento están en el gobierno a abandonar el discurso del odio y de la crispación” y recordó que su partido aceptó en su día el acuerdo entre PSOE y BNG cuando sumaban 13.
Por ello, remarcó que la situación actual es equivalente, con el pacto entre los 12 ediles del PP y la exsocialista María Reigosa, y defendió que se trata de un acuerdo “legítimo, legal y amparado por sentencias del Tribunal Constitucional y por la legitimidad democrática”. “Un acuerdo que se basa absolutamente en la honestidad, en el que lo primero y lo último es Lugo”, concluyó.