El secretario general del PSE-EE de Guipúzcoa, José Ignacio Asensio, ha censurado que las “dudas” manifestadas por responsables del PNV sobre la oportunidad de albergar el Mundial de fútbol de 2030 estén “dinamitando” las candidaturas de Bilbao y San Sebastián. Al mismo tiempo, ha indicado que “llama la atención” que las exigencias de la FIFA no se hubieran estudiado con antelación.
En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, ha asegurado que no alcanza a comprender “las dudas” surgidas en los últimos días en torno a que Bilbao y Donostia-San Sebastián puedan aspirar a ser sedes de la Copa del Mundo 2030.
Tras destacar que Euskadi dispone de instituciones políticas y de otros ámbitos que “están habituadas a llevar eventos de gran envergadura”, ha reprochado que, “cuando había unanimidad”, se haya producido un “cambio de postura” en dirigentes del PNV.
Asensio ha señalado que “no acaba de entender muy bien” esa posición “a estas alturas”, porque, a su juicio, las recientes declaraciones del alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, y de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, están “dinamitar claramente las candidaturas” de San Sebastián y Bilbao. “Y las palabras del Lehendakari de ayer, un poco más de lo mismo”, ha añadido.
El dirigente socialista ha considerado que estas manifestaciones hacen “poco favor a Euskadi y a las ciudades que aspiraban a tener sede del Mundial” y, preguntado por si cree que las condiciones de la FIFA son asumibles, ha indicado que deberán ser las propias instituciones quienes lo definan, aunque ha recalcado que “llama la la atención es que este trabajo no estuviera hecho previamente”.
“Y cuando se ponen dudas de este tipo, espero que las explicaciones sean contundentes”, ha remarcado, insistiendo en que “se tenían que haber movido seguramente un poco antes”.
A su juicio, “no nos podemos permitir el lujo de cuestionarnos a nosotros mismos nuestras capacidades” y, si existen “dudas” sobre un gran evento, “lo que hay que hacer es trabajarlo previamente y hacerlo con discreción y con intensidad”. “Eso de plasmarlo a los cuatro vientos, y que luego resulte que estamos en vísperas de ser elegidos o no candidatos, no lo acabo de entender”, ha apuntado.
Debate sobre el empleo público y el euskera
Por otro lado, se ha referido a las diferencias entre su partido y el PNV en la reforma de la ley de Empleo Público, en lo relativo a los perfiles lingüísticos, y ha recordado que existía “un acuerdo hace escasamente dos años” entre ambos socios del Gobierno Vasco, pero hace un año los jeltzales empezaron “a virar y a cambiar de postura”.
“Ellos tienen que dar las explicaciones”, ha afirmado Asensio, que percibe “cierto vértigo” en el PNV a “quedarse descolgado en quién apuesta más en este ámbito con EH Bildu”, en lo que considera “una disputa absolutamente electoral”.
Ha defendido que los derechos lingüísticos de la ciudadanía “están respetados en todas las instituciones” y que tampoco está “en cuestión” que el euskera pueda ser lengua de trabajo, sino “el derecho a tener un trabajo en la función pública”.
El PSE, ha recalcado, no está “dispuesto a ceder” y, si queda “fuera con los consensos que ha habido hasta la fecha”, seguirá defendiendo “los consensos de la normalización del euskera en la función pública”, donde, según ha subrayado, los socialistas “siempre han estado”. “Los que han cambiado, y en este caso de qué manera, es el PNV”, ha señalado.
En otro orden de cuestiones, ha indicado que el PSE continúa “pendiente de la contestación” a la propuesta sobre el Puerto de Pasaia que el secretario general de los socialistas vascos, Eneko Andueza, trasladó al lehendakari, Imanol Pradales.