El PSOE de Extremadura ha exigido este martes a la presidenta de la Junta, María Guardiola, que dé explicaciones al conjunto de la ciudadanía extremeña sobre “cómo puede ahora sí” compartir Consejo de Gobierno con “quienes se niegan a respaldar una declaración institucional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia”.
La dirección socialista considera “gravísimo” lo ocurrido en la reunión del Consejo de Gobierno de este martes, un hecho que, a su entender, “supone una falta de respeto a Extremadura, a las personas tolerantes de esta tierra y a todos aquellos que defienden la igualdad y los derechos humanos”.
En esta línea, el PSOE subraya que el vicepresidente y el consejero de Agricultura, ambos pertenecientes a Vox e integrados por decisión de Guardiola en el Ejecutivo autonómico, se han opuesto este martes a apoyar una declaración institucional contra la discriminación al colectivo LGTB, “y, aun así, Guardiola sigue actuando como si no pasara nada, es más, intenta darle normalidad a lo que es una anomalía democrática en toda regla”.
Los socialistas han traído a colación unas manifestaciones anteriores de Guardiola, cuando aseguró públicamente que nunca compartiría gobierno con quienes “tiran a la papelera los derechos de las personas LGTBI”. Sin embargo, el PSOE sostiene que “hoy se comprueba que aquella Guardiola ha desaparecido y que la presidenta ha decidido tragarse sus propias palabras con tal de conservar el sillón”, señala.
“Cada mañana Extremadura se pregunta qué Guardiola nos vamos a encontrar: la radical o la que intenta aparentar moderación”, ha planteado el PSOE, que a continuación ha añadido que “hoy hemos vuelto a ver a la auténtica Guardiola, la que traga con homófobos en su Gobierno para garantizarse seguir siendo presidenta”, han añadido el secretario de Movimientos Sociales, Diversidad y LGTBI del PSOE, Fede González.
Para el PSOE de Extremadura, todo ello demuestra que Guardiola “ha cambiado dignidad por poder” y que su “única prioridad” pasa por sostener el pacto con Vox, “aunque eso suponga blanquear posiciones intolerables dentro del propio Ejecutivo regional”.
González sostiene que “lo sucedido hoy no es una diferencia ideológica normal, como pretende vender el PP”, sino que miembros del Gobierno de Extremadura “se han negado a respaldar una declaración contra el odio y la discriminación”, algo que, en su opinión, “debería avergonzar a cualquier demócrata”.