Un correo electrónico interno del Pentágono plantea distintas opciones para que Estados Unidos sancione a aliados de la OTAN que, a su juicio, no respaldaron sus operaciones en la guerra contra Irán. Entre las medidas contempladas figuran la posible suspensión de España de la Alianza o la revisión de la postura estadounidense sobre la reclamación británica de las Islas Malvinas, según trasladó a Reuters un funcionario estadounidense.
El documento refleja la frustración de Washington ante la reticencia de algunos países a conceder acceso, bases y derechos de sobrevuelo, considerados por Estados Unidos como un requisito mínimo dentro de la OTAN. Las opciones, según la misma fuente, han circulado en niveles altos del Pentágono e incluyen limitar el acceso de países “difíciles” a puestos relevantes dentro de la Organización.
El contexto de estas deliberaciones está marcado por la guerra iniciada con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero y por el cierre del estrecho de Ormuz, lo que llevó al presidente Donald Trump a criticar a los aliados por no enviar sus armadas para contribuir a reabrir esta vía marítima clave. El propio Trump ha llegado a plantear la posibilidad de que Estados Unidos abandone la OTAN, aunque el correo no contempla esa medida ni el cierre de bases en Europa.
Tensión con España
La tensión también se extiende a países concretos como España, cuyo Gobierno manifestó que no permitiría el uso de sus bases ni de su espacio aéreo para atacar a Irán. Estados Unidos mantiene en territorio español instalaciones estratégicas como la Base Naval de Rota y la Base Aérea de Morón. Según el documento, una eventual suspensión de España tendría un impacto militar limitado, pero un fuerte valor simbólico.
El memorando también sugiere revisar el respaldo diplomático estadounidense a territorios como las Islas Malvinas, administradas por Reino Unido pero reclamadas por Argentina. Esta posibilidad se enmarca en una estrategia más amplia para enviar un mensaje político a los aliados europeos, a los que la administración Trump acusa de mantener un “sentimiento de derecho” en la relación transatlántica.
Las divergencias dentro de la OTAN se han acentuado durante el conflicto. Países como Reino Unido y Francia han señalado que participar en el bloqueo naval supondría entrar directamente en la guerra, aunque se muestran dispuestos a colaborar en la seguridad marítima una vez finalice el conflicto o se alcance un alto el fuego.
Desde el Pentágono, su portavoz Kingsley Wilson subrayó que el Departamento de Defensa trabaja para ofrecer al presidente “opciones creíbles” que garanticen que los aliados cumplan con sus compromisos. En la misma línea, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que la guerra ha evidenciado dudas y obstáculos dentro de la alianza, cuestionando su solidez si algunos países no están dispuestos a apoyar a Estados Unidos en momentos clave.