Un total de 30 pasajeros de 12 nacionalidades distintas desembarcaron en la isla de Santa Elena procedentes del crucero MV Hondius en una escala previa a la detección del brote de hantavirus a bordo del buque, que posteriormente activó los protocolos sanitarios internacionales.
Según los datos facilitados por l comañía de la naviera, Oceanwide Expeditions, el grupo estaba compuesto principalmente por viajeros del Reino Unido (7) y de Estados Unidos (6), seguidos por pasajeros de Países Bajos (3), Canadá (2), Suiza (2) y Turquía (2). Además, dos personas figuran sin nacionalidad confirmada en la información disponible.
Un grupo diverso de viajeros internacionales
La lista de desembarco incluye también a un pasajero de Alemania, otro de Dinamarca, uno de Nueva Zelanda, uno de Singapur, uno de Suecia y uno de San Cristóbal y Nieves, reflejando el carácter internacional habitual de los cruceros de expedición que operan rutas transatlánticas.
En conjunto, se trata de un perfil heterogéneo de viajeros que formaban parte de una travesía turística antes de continuar su itinerario marítimo.
Una escala previa al foco sanitario del crucero
El desembarco en Santa Elena se produjo antes de que se confirmara el brote de hantavirus en el MV Hondius, que más tarde obligó a activar medidas de vigilancia y control sanitario sobre el conjunto de pasajeros y la tripulación.
Las autoridades mantienen el análisis de los movimientos previos del buque como parte de la investigación epidemiológica en curso para reconstruir la trazabilidad del posible origen del brote.