La crisis sanitaria del MV Hondius sigue escalando después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya confirmado que ya son cinco los casos positivos de hantavirus detectados en el crucero que navega rumbo a Tenerife.
Además, las autoridades sanitarias mantienen bajo vigilancia otros tres casos sospechosos mientras el resto de pasajeros continúa, por el momento, asintomático.
La situación ha obligado al Gobierno central y al Ejecutivo canario a activar un protocolo especial ante la llegada del buque al archipiélago prevista para este domingo.
Clavijo confirma que el crucero solo fondeará frente a Tenerife
La situación ha obligado al Gobierno central y al Ejecutivo canario a activar un protocolo especial ante la llegada del buque al archipiélago prevista para este domingo.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha asegurado que el barco finalmente no atracará en puerto y permanecerá fondeado frente a la isla. Según ha expicado, los pasajeros serán evacuados mediante una lancha o una nave nodriza para evitar cualquier contacto directo con la ciudadanía canaria.
La decisión ha sido trasladada personalmente por la ministra de Sanidad, Mónica García, dentro del operativo coordinado entre el Gobierno de España y las autoridades autonómicas.
Sanidad examinará a los pasajeros dentro del barco
El Ministerio de Sanidad ha confirmado posteriormente que todos los pasajeros serán evaluados sanitariamente a bordo antes de cualquier traslado. Por su parte, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha insistido en que la evacuación se realizará “sin contacto con la ciudadanía canaria”.
Mientras tanto, el Gobierno trabaja ya en un informe jurídico para estudiar la posibilidad de imponer cuarentenas obligatorias a los 14 pasajeros españoles si alguno de ellos rechaza aislarse voluntariamente tras llegar a territorio nacional.
Tensión en los puertos de Tenerife
La llegada del crucero ha generado además una fuerte preocupación entre los trabajadores portuarios de Santa Cruz de Tenerife y Granadilla. Antes de conocerse el nuevo protocolo de fondeo, varios colectivos habían advertido de posibles bloqueos ante la falta de información clara sobre las medidas sanitarias previstas.
Las autoridades han tratado de rebajar la tensión asegurando que la permanencia del barco en aguas canarias será la mínima imprescindible desde el punto de vista sanitario y logístico.
En paralelo, la naviera Oceanwide ha actualizado la cifra de viajeros que abandonaron previamente el barco en la isla de Santa Elena antes de declararse oficialmente el brote. El número ha pasado de 23 a 30 pasajeros de al menos 12 nacionalidades distintas.
Una vez completado el operativo en Canarias, los pasajeros españoles serán derivados al hospital Gómez Ulla de Madrid para continuar bajo observación médica y cumplir los protocolos establecidos por Sanidad.