La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha iniciado una operación de rastreo para localizar a más de 80 pasajeros de un vuelo con destino a Johannesburgo en el que viajó una de las personas fallecidas por un brote de hantavirus vinculado al crucero de expedición MV Hondius.
Según ha informado el organismo internacional, la pasajera —una mujer neerlandesa de 69 años— fue desembarcada el 24 de abril en la isla de Santa Elena con síntomas compatibles con una infección gastrointestinal y embarcó al día siguiente en un vuelo operado por Airlink rumbo a Sudáfrica. Falleció el 26 de abril en un hospital de Johannesburgo, y la confirmación de infección por hantavirus se produjo posteriormente.
Posible transmisión en un entorno de contacto estrecho
La OMS ha señalado que investiga la posibilidad de una transmisión entre personas en contacto muy cercano, una hipótesis que eleva la preocupación sanitaria en torno al caso. En el mismo episodio, el marido de la fallecida, de 70 años, murió a bordo del crucero antes de que ella fuera evacuada.
El vuelo en cuestión transportaba 82 pasajeros y seis miembros de la tripulación, según ha confirmado la aerolínea sudafricana Airlink. Las autoridades sanitarias han pedido que todos los pasajeros que aún no hayan sido localizados contacten con el Ministerio de Salud sudafricano para su seguimiento epidemiológico.
Un brote que se extiende desde el MV Hondius
El caso se enmarca en el brote detectado a bordo del MV Hondius, un buque de expedición que se encontraba en aguas del Atlántico sur. La OMS ya había informado de tres muertes relacionadas con este foco de infección, mientras continúan las evacuaciones médicas de pasajeros y tripulantes en coordinación con Países Bajos y Alemania.
Las autoridades trabajan con la aerolínea para reconstruir la lista de contactos del vuelo y rastrear posibles cadenas de exposición, aunque por el momento no se han detectado nuevos casos confirmados fuera del entorno del crucero.
Evacuaciones y seguimiento internacional
El dispositivo internacional de respuesta continúa activo en la zona de Cabo Verde, donde el buque permanece fondeado mientras se organizan evacuaciones sanitarias y medidas de contención. Según la OMS, el objetivo prioritario es identificar contactos, garantizar el seguimiento médico y evitar posibles nuevos contagios en países de destino.
El caso ha reactivado la alerta sobre el control de enfermedades zoonóticas en entornos cerrados como cruceros o vuelos de larga distancia, donde la trazabilidad de contactos puede resultar especialmente compleja.