La comisión de investigación sobre el accidente en la mina de Cerredo, en el que murieron cinco trabajadores y otros cuatro resultaron gravemente heridos en 2025, ha vuelto a reunirse en la tarde de este miércoles con la finalidad de iniciar el debate de las propuestas de los distintos grupos parlamentarios al borrador del dictamen presentado hace unos días por la presidenta del órgano, la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé.
En principio se han programado cuatro sesiones de trabajo. En el encuentro han participado, además de Tomé, los diputados René Álvarez y Jacinto Braña (PSOE); Rafael Alonso y Luis Venta (PP); Xabel Vegas y Delia Campomanes (Convocatoria-IU); Gonzalo Centeno (Vox); el secretario general de Foro Asturias y parlamentario del Grupo Mixto, Adrián Pumares; así como dos letrados de la Junta General. Todas estas reuniones se desarrollan a puerta cerrada.
Antes de incorporarse a la sesión, Covadonga Tomé explicó ante los medios que hay diferentes propuestas de modificación por parte de los grupos, aunque la mayoría giran en torno a los mismos aspectos y no alteran de forma relevante el contenido del texto inicial. “Tampoco esperamos que se produzcan grandes cambios”, ha indicado.
El calendario que manejan los miembros de la comisión fija el 25 de mayo como fecha para tener el dictamen completamente cerrado y poder remitirlo al pleno. Tomé ha subrayado que se contempla la posibilidad de que algún grupo registre un voto particular sobre cuestiones concretas.
La presidenta de la comisión confía en que las próximas reuniones se desarrollen con la misma “tranquilidad y sosiego” que las fases anteriores de los trabajos. “Intentaremos hacerlo con todo el rigor y con dos objetivos claros: uno es que se llegue a esclarecer la verdad y la responsabilidad de quienes la hayan tenido por acción o por omisión; el otro es que se impulsen las ayudas a los afectados”, ha indicado.
Interpelada sobre la postura del presidente del Gobierno del Principado, Adrián Barbón, en relación con este asunto y los anuncios que ha venido realizando, Tomé ha manifestado que, a su juicio, las decisiones del dirigente socialista son “fruto de la presión social y política y además es insuficiente”.
Según Tomé, Barbón recurre a “cuestiones cosméticas” en la consejería que, aunque “no están mal”, constituyen su manera de “escapar” de las responsabilidades personales e institucionales que, a su entender, deberían asumirse en este caso.