Qué ha hecho la CIAF en el lugar del accidente
Entre el 20 y el 21 de enero, el equipo investigador regresó al punto cero del descarrilamiento para documentar la rotura del carril -localizada en una soldadura entre cupones- y extraer muestras representativas: fragmentos de la zona fracturada, tramos no afectados y un cupón del carril paralelo. Todas las piezas quedaron bajo custodia de la CIAF.
En paralelo, se retiraron los registradores del tren siniestrado de Iryo y del Alvia que circuló por la zona, y se trasladaron a Madrid para su análisis. Además, se inspeccionaron las bandas de rodadura de las ruedas derechas del Iryo, con reportaje fotográfico completo.
Primeros hallazgos: muescas en las ruedas y compatibilidad con rotura previa
La CIAF detecta muescas uniformes en las ruedas derechas de los coches 2, 3 y 4 (ejes impares), compatibles con impactos contra la cabeza del carril. La comparación visual entre esas marcas y la sección del carril roto arroja coincidencias presumibles.
La hipótesis técnica (provisional) plantea que, al interrumpirse la continuidad del carril, se genera un escalón que golpea la llanta de la primera rueda de cada bogie. A velocidades cercanas a 200 km/h, la segunda rueda pasa demasiado rápido como para repetir el impacto, lo que explicaría por qué las marcas aparecen solo en los ejes impares.
Qué pasó en los coches posteriores
En el coche 5 se observan muescas distintas, coherentes con un volcado del carril hacia el exterior durante su paso. El coche 6, primero en descarrilar, lo habría hecho por pérdida completa de continuidad de la rodadura. Los coches 6 a 8 no se analizan por el daño generalizado sufrido tras avanzar descarrilados.
Un dato clave: otros trenes ya mostraban marcas
La investigación añade un elemento relevante: otras composiciones que circularon antes del siniestro presentan muescas geométricamente compatibles en ruedas derechas:
- Tren 130 Renfe (≈19:09 h)
- Iryo 109-003 (≈19:01 h)
- Iryo 109-011 (≈17:21 h)
Con la información disponible, la CIAF plantea que la fractura del carril pudo producirse antes del paso del tren accidentado, extremo que deberá confirmarse con pruebas adicionales.
Próximos pasos de la investigación
Las muestras de carril se enviarán a un laboratorio metalográfico para determinar las causas de la rotura, sin descartar ninguna hipótesis. En las próximas semanas se descargarán y analizarán los registradores de los trenes implicados. Solo entonces se abrirán nuevas líneas de investigación.
Garantías, colaboración y advertencias
La CIAF subraya que su independencia no se ha visto comprometida y agradece la colaboración de Junta de Andalucía, UME, Guardia Civil, Policía Nacional y Judicial, ADIF, Renfe, Iryo y equipos de emergencia.
Advierte, además, que no son conclusiones definitivas y que la investigación técnica no determina culpas, conforme al Real Decreto 623/2014 y la Ley 2/2024.