Madrid presume en San Isidro de “concordia” y de ser una ciudad abierta sin exigir 8 apellidos madrileños

San Isidro se vive en Madrid entre medallas, música, política y protestas, con Almeida defendiendo la “concordia” y una ciudad abierta a todos.

2 minutos

Decenas de personas en la Pradera de San Isidro, a 15 de mayo de 2025, en Madrid (España). Carlos Luján - Europa Press
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

2 minutos

Madrid ha festejado su día grande de San Isidro, patrón de la ciudad, pendiente de las nubes para esquivar la lluvia y confiando en que se cumpla el refrán popular --San Isidro Labrador, quita el agua y pon el sol--. En esta jornada, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha centrado su mensaje en la “concordia” que se impulsa desde la capital de España, “que no exige a nadie ocho apellidos madrileños” para poder instalarse y trabajar, porque “caben todos los acentos”, en palabras de la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, y reivindicando “el Madrid de la clase trabajadora y de los migrantes”, como ha defendido la socialista Reyes Maroto.

“Castizo y mestizo”, así ha descrito Madrid el portavoz 'popular' en la Asamblea, Carlos Díaz Pache, una combinación que se ha puesto de relieve durante la entrega de las Medallas de la Ciudad. Entre las de Honor han destacado el reconocimiento al científico Mariano Barbacid y a la saga de actores Guillén Cuervo, además de las distinciones para el capitán del Atlético de Madrid, Koke, y para el escolta del Real Madrid de baloncesto Sergio Llull.

El Palacio de Cibeles, epicentro institucional madrileño, se ha llenado de música con clásicos como 'Suspiros de España' y con versiones actualizadas, como el chotis tecno de DJ Nano o el 'Madrid', de Pereza, interpretado por Rubén Pozo, uno de sus antiguos componentes. Un resfriado Almeida ha hecho frente al malestar para defender “un Madrid de concordia” que no rehúye su “responsabilidad de acoger a todos”, un mensaje respaldado por asistentes como la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, o el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.

Después, la comitiva se ha desplazado a la tradicional pradera de San Isidro, en Carabanchel, donde el arzobispo de Madrid, José Cobo, ha puesto en valor al “sencillo” labrador, ejemplo de una vida sencilla, como “la tortilla” que se comparte en este punto de encuentro de los madrileños, en un Madrid “vivo y mestizo”. Desde allí ha interpelado a los fieles sobre si merece más la pena una existencia de “más ruido o de más alma”. La ceremonia religiosa ha tenido un claro protagonista, el Papa León XIV, que en dos semanas visitará la ciudad.

La llegada de Almeida a la pradera se ha convertido en una sucesión de 'selfies'. Con el tiempo justo para incorporarse a la misa, el regidor se ha detenido a fotografiarse con todos los que se lo han solicitado, acompañado por la vicealcaldesa, Inma Sanz, y el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, junto a una Marta Rivera de la Cruz, delegada de Cultura, ataviada con mantón de Manila y vestido chiné.

La Pradera es también escenario político. A un año de las elecciones madrileñas y a pocos días de los comicios andaluces, han pasado por allí dos ministros: la de Sanidad, Mónica García, y el de Transformación Digital, Óscar López, coportavoz de Más Madrid la primera y secretario general de PSOE-M el segundo. También ha acudido la portavoz de Podemos en el Congreso, Ione Belarra.

En este entorno festivo se han escuchado igualmente reivindicaciones políticas y sociales. Han destacado las protestas de las trabajadoras de escuelas infantiles, con camisetas amarillas, en defensa de la sanidad pública, y las demandas de la vecindad de Aluche que reclama que “el patio del CEIP Amadeo Vives se queda” frente a las obras previstas por el Ayuntamiento para construir en ese espacio un centro de mayores.