Más Madrid denuncia un uso partidista y autoritario del Pleno de Cibeles por vetar aplausos y pancartas

Rita Maestre acusa al PP de usar el Pleno de Cibeles de forma partidista y autoritaria tras vetar aplausos, pancartas y exclamaciones del público.

3 minutos

La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, durante una sesión ordinaria del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, en el Palacio de Cibeles, a 24 de febrero de 2026, en Madrid (España) Gustavo Valiente - Europa Press

Publicado

3 minutos

La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, interpreta la nueva prohibición de aplausos, pancartas y exclamaciones del público en el Pleno de Cibeles como un “uso partidista y autoritario” de la institución por parte del PP.

En unas declaraciones remitidas a los medios, Maestre sostiene que “lo que estamos viendo en esta resolución es otra demostración más de cómo el PP hace un uso partidista y autoritario de unas instituciones que son la representación legítima y democrática de todos los madrileños”.

La edil ha reprochado al presidente del Pleno, Borja Fanjul, que “se escandalice” cuando las trabajadoras de escuelas infantiles lanzan panfletos, “en su legítimo y pacífico derecho a protestar”, mientras no actúa del mismo modo cuando el portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, “agrede a un concejal de Más Madrid” —en alusión al lanzamiento de papeles y una botella al concejal Eduardo Rubiño en 2024— o cuando los ediles del PP “se dedican a insultar pleno tras pleno”.

Maestre recuerda que “llevamos años denunciando las decisiones arbitrarias de Fanjul, siempre coartando la libertad de expresión para unos y siempre dando rienda suelta para otros”.

La resolución firmada por Fanjul veta expresamente aplausos, pancartas y exclamaciones del público asistente al Pleno. Según explicó la portavoz del Gobierno municipal, Inma Sanz, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, el texto “lo que dice es literalmente lo que dice el Reglamento del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, también el de la Asamblea de Madrid, el del Congreso de los Diputados o el del Senado”.

La líder de la oposición recalca que su grupo ha reclamado en varias ocasiones la dimisión y la reprobación del presidente del Pleno “en varias ocasiones”. “Entre otras cosas por aprobar en la legislatura pasada un grupo mixto ilegal, por lo que el PP fue condenado en los tribunales. Y lo vamos a seguir haciendo, mientras que utilice el reglamento y las instituciones de manera partidista y sectaria”, ha reiterado.

Maestre subraya que Más Madrid continuará “al lado de los vecinos”, al que define como “el lado correcto”. “De su derecho a expresarse en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, y por supuesto en el lado de las educadoras infantiles a las que (José Luis Martínez) Almeida condena vivir con poco más de 1.000 euros al mes”, ha concluido.

Detalles de la resolución de Borja Fanjul

La resolución está fechada el día anterior, coincidiendo con la última sesión plenaria, en la que varias trabajadoras de escuelas infantiles invitadas por Más Madrid fueron expulsadas del salón de plenos tras corear consignas y arrojar folletos hacia los escaños.

En el escrito, Fanjul argumenta que en las últimas sesiones del Pleno “se han venido produciendo incidentes que han afectado a su normal desarrollo e incluso han podido comprometer la seguridad de los presentes y de los propios autores de los hechos”. Recuerda además que el artículo 55.3 del Reglamento Orgánico del Pleno del Ayuntamiento de Madrid otorga a la Presidencia la potestad de expulsar a asistentes del público, dado que “no se permitirán manifestaciones de agrado o desagrado”.

El documento, estructurado en cinco puntos, establece en primer lugar que “el concejal o concejala que dentro del salón del Pleno municipal o de sus comisiones, en sesión o fuera de ella, atentase de modo grave contra la disciplina, el orden o la cortesía debida, provocando desorden con su conducta, de obra o de palabra, será expulsado de forma inmediata”.

También fija que el público que acuda a las sesiones del Pleno y de sus comisiones “deberá guardar silencio durante su desarrollo y cuidar que no caiga y no arrojar ningún tipo de objeto desde la tribuna al salón de sesiones. En cualquier caso, deberá abstenerse de aplaudir o de realizar cualquier manifestación de agrado o desagrado tales como gritos, exclamaciones, exhibición de símbolos, pancartas u otras actuaciones similares”.

Si se produjera alguno de estos “incidentes”, la Presidencia del Pleno o de la comisión correspondiente ordenará su cese inmediato y, si persisten, se requerirá a los servicios de seguridad para desalojar a las personas implicadas, sin perjuicio de las posibles responsabilidades administrativas o penales.

Asimismo, se prohíbe el acceso del público al salón de sesiones con objetos punzantes y/o cortantes, así como con recipientes con líquidos, geles o sustancias análogas, y “ni se permitirá el acceso con pancartas, carteles, panfletos ni cualquier otro objeto, instrumento o medio susceptible de ser utilizado para comprometer la seguridad de los presentes o alterar el orden”. Los agentes de la autoridad decomisarán estos objetos y la persona a la que se le retiren no podrá entrar al salón de plenos o será expulsada si ya hubiera accedido.