El crucero MV Hondius, afectado por el brote de hantavirus, tendrá finalmente que atracar en el Puerto de Granadilla (Tenerife), tras permanecer fondeando desde el domingo como medida preventiva para reducir riesgos sanitarios.
En estos días, los pasajeros evacuados han sido trasladados a tierra mediante lanchas, en un operativo condicionado por la situación epidemiológica y las condiciones en el mar. Sin embargo, el cambio de viento registrado en las últimas horas ha obligado a modificar el dispositivo.
La Capitanía Marítima ha recomendado a la dirección de la emergencia el amarre del buque “para garantizar la seguridad” tanto de los pasajeros como del personal implicado en las labores de evacuación.
Según ha indicado el Ministerio del Interior, como consecuencia de esta decisión la nave permanecerá en el muelle el “tiempo mínimo imprescindible” para salvaguardar la seguridad tanto de los pasajeros como de los integrantes del dispositivo de evacuación, y facilitar así que el crucero pueda zarpar rumbo a Países Bajos, salida que continúa fijada para las 19.00 horas.
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha celebrado a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X que, tras "días muy complejos", el dispositivo entra ya en su “última fase”. "El fuerte viento y el oleaje hacían más seguro realizar así el desembarque de los pasajeros y el trabajo de los equipos de evacuación", ha señalado la titular de Sanidad sobre el amarre del crucero.
El presidente canario, Fernando Clavijo, ha confirmado en X que la ministra de Sanidad le ha trasladado que el crucero atracará finalmente en el Puerto de Granadilla "debido al cambio de las condiciones meteorológicas".
"La prioridad es que la operación se desarrolle con todas las garantías, en el menor tiempo posible y que el crucero pueda partir cuanto antes hacia Países Bajos", ha señalado.
La evacuación de los últimos ocupantes del barco se encuentra retrasada respecto al horario inicialmente previsto, que situaba el inicio de este proceso en torno a las 16.00 horas, con algo menos de una treintena de tripulantes y seis pasajeros, cuatro de ellos de nacionalidad australiana, un británico y un neozelandés.
El capitán del MV Hondius, Jan Dobrogowski, ha pedido este lunes respeto a la privacidad de los tripulantes y pasajeros afectados. En un mensaje en vídeo difundido por la naviera, Dobrogowski ha agradecido la “paciencia”, la “disciplina” y la “bondad” mostradas a bordo durante unas semanas que ha descrito como “extremadamente difíciles” para todos los implicados.
El capitán ha advertido además del impacto que pueden tener las “imágenes y palabras sacadas de contexto”, que, según ha señalado, pueden resultar “muy dolorosas” para las personas a bordo, especialmente en un momento marcado por el duelo, la preocupación y la incertidumbre.