Sale adelante la moción de censura en Lugo y Candia vuelve a la Alcaldía del PP con el apoyo de una concejala tránsfuga

Elena Candia recupera la Alcaldía de Lugo para el PP tras una tensa moción de censura apoyada por una concejala tránsfuga y entre fuertes protestas.

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La concejala del PP y futura alcaldesa, Elena Candia, con María Reigosa. Foto de archivo. Carlos Castro - Europa Press

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La portavoz municipal del PP y dirigente provincial, Elena Candia, ha asumido este jueves de nuevo la Alcaldía de Lugo, convirtiéndose en la cuarta regidora del actual mandato. Lo ha hecho después de que prosperase la moción de censura promovida por los populares con el respaldo de María Reigosa, edil tránsfuga que abandonó el PSOE y figura ahora como no adscrita.

La iniciativa ha sido aprobada en un pleno marcado por la tensión, con 13 apoyos —los concejales del PP y Reigosa— frente al rechazo de socialistas y nacionalistas. Con el aval de la cúpula del PPdeG, encabezada por Alfonso Rueda, la moción ha obligado a Miguel Fernández a ceder el bastón de mando y ha permitido a los populares recuperar el gobierno local de Lugo tras 27 años fuera del poder.

Mientras se celebraba la sesión, en el exterior del Ayuntamiento se concentraban desde antes de las 11,00 horas varios cientos de personas para expresar su rechazo a la moción. La protesta coincidió con la llegada de numerosos alcaldes y concejales del PP, encabezados por la secretaria xeral del PPdeG, Paula Prado, que aguardaron en la entrada de la Casa Consistorial para acceder más tarde. Para evitar incidentes, finalmente no se permitió la entrada de público.

La presencia de numerosos medios de comunicación y de personal de confianza de los distintos grupos completó el aforo del salón de plenos antes de iniciarse la sesión, lo que impidió el acceso de cualquier ciudadano.

Este hecho generó un enfrentamiento en la mesa de edad, integrada por Flor Rubinos, concejala de mayor edad, e Iria Buide, la más joven. Mientras la edil popular defendía abrir las puertas al público, Buide reclamó consultar primero al jefe de la Policía Local por motivos de seguridad.

Tras un intercambio de pareceres en el que intervino el hasta entonces alcalde, Miguel Fernández, que reprochó a Flor Rubinos que consultase cada paso con el popular Antonio Ameijide, se decidió vetar la entrada a todas las personas ajenas a la corporación. Rubinos llamó al orden a Fernández por intervenir fuera de turno. Durante el debate se oían los gritos procedentes de la plaza, aunque no llegaron a interrumpir el desarrollo de la sesión.

Intervenciones en el pleno

En su intervención, la líder del PP de Lugo, Elena Candia, afirmó que le resulta "imposible" en cinco minutos exponer todas las razones que "justifican" que Lugo necesita un cambio. Señaló al gobierno bipartito por su supuesto despilfarro y aludió al trato dispensado a la plantilla municipal y a la "incapacidad" para sacar adelante "proyectos estratégicos para la ciudad".

El todavía alcalde, el socialista Miguel Fernández, reprochó al PP que viese en la tragedia sufrida por el PSOE, tras la muerte de tres concejales, "una oportunidad para alcanzar por vías indirectas el poder que la ciudadanía no le concedió en las urnas" y sostuvo que defender que esta moción está justificada "es una mentira".

El portavoz del BNG, Rubén Arroxo, calificó el acuerdo como el de las "trapalleiras" y recurrió a Miguel de Unamuno: "Vencerán, pero no convencerán". Añadió que "no hay nada peor que una persona que traiciona o mercadear con quien traiciona su palabra" y acusó a los impulsores de la moción de "crear un clima de crispación e inestabilidad que jamás se dio en esta ciudad" y de "tirar por tierra el trabajo a cambio de una ambición personal".

La portavoz del PSOE, Ana González Abelleira, acusó al PP y a la concejala tránsfuga de cerrar el acuerdo "en la oscuridad de los despachos y con la traición de los principios éticos fundamentales". Defendió que en los últimos años Lugo "lideró una auténtica transformación social y urbana" y aseguró que el bipartito concluye hoy sus funciones con la cabeza alta, la "conciencia tranquila" y el "orgullo inmenso de haber servido" a la ciudad con "lealtad y transparencia".

Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Ramón Cabarcos reivindicó la legitimidad de la moción de censura. "No es una alternación del sistema democrático, sino parte de su funcionamiento", ha dicho para indicado.

Más de dos décadas de hegemonía socialista

El último alcalde del PP en Lugo había sido Joaquín García Díez, hasta que José López Orozco accedió a la Alcaldía en 1999. Entonces, el PSOE, en coalición con el BNG, arrebató por un estrecho margen al PP el gobierno municipal.

Orozco permaneció al frente del Ayuntamiento hasta 2015, cuando fue relevado por Lara Méndez, que se convirtió en la primera mujer en ocupar la Alcaldía de Lugo.

La dirigente socialista revalidó el cargo en dos ocasiones más, pero en el actual mandato, iniciado en 2023, solo se mantuvo menos de un año en el puesto antes de abandonar la política local para integrarse en la lista al Parlamento de Galicia encabezada por el líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, candidato a la Xunta, en unas elecciones en las que los socialistas quedaron como tercera fuerza en la Cámara autonómica.

La sustituyó Paula Alvarellos, que falleció de forma repentina a causa de un infarto un año después, dejando la Alcaldía en manos de Miguel Fernández. Con la llegada de Candia, Lugo suma ya cuatro personas diferentes al frente del gobierno municipal en este mismo mandato.