El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha convocado para el próximo lunes, a las 10:00 horas, una nueva reunión con los agentes sociales con el fin de avanzar en la negociación de la próxima subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026. El acuerdo a tres bandas no se aventura tarea fácil.
El Gobierno fija postura
La propuesta del Gobierno es elevar el SMI un 3,1% en 2026, hasta 1.221 euros al mes en catorce pagas y sin tributación en el IRPF, tras haberlo consensuado con Hacienda, depertamento competente en la materia. El incremento supondría 37 euros mensuales más respecto a la cuantía actual y se aplicaría con efectos retroactivos desde el 1 de enero, una vez se apruebe formalmente.
Así lo trasladó a CCOO, UGT, CEOE y Cepyme, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en el último encuentro a tres bandas, celebrado el pasado 7 de enero.
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Trabajo cita el lunes a sindicatos y patronal para cerrar la subida del SMI de 2026
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Los sindicatos abiertos
Tras la última reunión con Pérez Rey, los agentes sociales se comprometieron a analizar la propuesta del Ejecutivo. Aunque la propuesta inicial de los sindicatos pasaba por una subida del 7,5%, hasta situarlo en los 1.273 euros brutos mensuales (89 euros más al mes respecto a la cuantía actual) y que el SMI tributará al IRPF por primera vez, salvo cambios de calado, todo indica que CCOO y UGT terminarán respaldando el acuerdo del Gobierno.
El motivo es que la subida queda, en cualquier caso, por encima de la inflación media de 2025 (2,7%), lo que permitiría compensar el aumento del coste de la vida y avanzar en el objetivo de garantizar el 60% del salario medio neto recomendado por la Carta Social Europea.
En este sentido, Javier Pacheco, secretario confederal de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, defendió en Demócrata la importancia de materializar un incremento: "Quien menos gana debe hacer un sobreesfuerzo para poder acceder a los productos básicos y prescindir de algunos de ellos".
La patronal rebaja expectativas
Por su parte, CEOE y Cepyme, abogaban por un alza del 1,5%, hasta los 1.202 euros brutos mensuales y llegan a la cita del lunes con una posición "prudente" a la espera de conocer en detalle el planteamiento. Si terminaran apoyando la propuesta gubernamental, el SMI aumentaría en 2026 el doble de lo que defienden.
Para tratar de acercar posiciones con la CEOE, el Ministerio de Trabajo se comprometió a estudiar "seriamente" reglas de "relajación" de la Ley de Desindexación en los contratos públicos, una vieja reivindicación tanto de los sindicatos como de las organizaciones empresariales, y que la patronal había puesto como condición para respaldar las subidas del SMI de 2025 y 2024, sin lograrlo.
Sobre esta cuestión se pronunció en Demócrata, Javier Sigüenza, presidente de alianzAS: "La Ley de Desindexación y la Ley de Contratos del Sector Público impiden actualizar los precios durante la vigencia del contrato, incluso cuando se producen incrementos de costes estructurales como el SMI".
ACUERDO A TRES BANDAS
La última ocasión en la que CEOE y Cepyme respaldaron una subida del SMI fue en 2020, cuando el salario mínimo pasó de 900 a 950 euros mensuales.
Legalmente, Trabajo no está obligado a negociar el incremento del SMI, sino únicamente a llevar a cabo consultas, aunque en la práctica suele intentar alcanzar acuerdos con sindicatos y patronal.