Una denuncia tras avisar de un control en un grupo de Telegram
La Guardia Civil ha denunciado en Ibiza a una mujer por alertar de un control de tráfico en un grupo de Telegram, después de que los agentes detectaran una caída repentina del tráfico y desvíos sospechosos en una vía secundaria. Los hechos ocurrieron cuando efectivos de la Guardia Civil de Santa Eulària realizaban un punto de verificación de vehículos y personas en la carretera EI-200 y dieron el alto a un turismo ocupado por dos mujeres, que continuaron la marcha tras ser identificadas.
Minutos después, los agentes observaron que numerosos vehículos evitaban el control utilizando un camino vecinal paralelo. Tras comprobar distintos canales de mensajería, localizaron un mensaje en un grupo de Telegram en el que se avisaba explícitamente de la existencia del control en la rotonda de Santa Eulària. Las gestiones posteriores permitieron identificar como autora del aviso a una de las ocupantes del vehículo parado previamente.
Qué ley se aplica y por qué es sancionable
Una vez identificada, la Guardia Civil levantó acta de denuncia al amparo de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, en concreto por el uso no autorizado de datos relativos a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, al considerar que el mensaje difundido ponía en riesgo el éxito del operativo policial.
Este tipo de infracción está tipificada como grave y conlleva sanciones económicas que oscilan entre los 601 y los 30.000 euros, en función de la gravedad y del impacto que haya tenido la difusión del aviso.
Ojo con avisar sobre controles policiales
Desde Tráfico y la Guardia Civil subrayan que avisar de controles no es una acción inocente, ya que puede frustrar operativos destinados a prevenir delitos, detectar conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, localizar personas buscadas o garantizar la seguridad vial. La difusión de estos avisos permite a algunos conductores eludir controles legales y compromete la eficacia policial y la seguridad.
Las autoridades recuerdan que no está permitido difundir información concreta sobre la ubicación, identidad o actuación de los agentes, especialmente cuando se hace en tiempo real y con capacidad de alterar el desarrollo de un control.
Telegram, WhatsApp y redes sociales bajo vigilancia
La Guardia Civil ha dejado claro que la difusión de datos sobre dispositivos policiales no está permitida por la ley y que su uso indebido será perseguido cuando se detecte que pone en peligro la seguridad ciudadana o el éxito de los operativos. El objetivo no es sancionar por sancionar, sino evitar conductas que favorezcan infracciones más graves en carretera.
El caso de Ibiza se suma a otros en los que las fuerzas de seguridad han actuado contra el uso de grupos de mensajería y redes sociales para alertar de controles policiales. Estas prácticas, cada vez más habituales, pueden ser rastreadas y derivar en sanciones administrativas, incluso aunque el aviso se publique en grupos cerrados.