En Bruselas todo se filtra, y parece que el Plan de Acción de Fertilizantes que la Comisión Europea presentó ayer, 19 de mayo por la tarde no ha sido una excepción. Hace días que los colectivos agrarios que conforman el COPA-Cogeca se estaban preparando para concentrarse frente a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo y exigir medidas más contundentes. Medidas que en su opinión, no han llegado.
“La decisión de la Comisión de adelantar la publicación de su Plan de Acción sobre Fertilizantes se había interpretado inicialmente como una señal alentadora y un paso en la dirección correcta. Sin embargo, hoy se percibe como una profunda decepción: si bien la Comisión dispone de numerosos instrumentos y mecanismos para actuar directamente ante la crisis de los fertilizantes, nada de lo anunciado hoy ofrece una respuesta real”, manifestaron en un comunicado del COPA-Cogeca.
Por su parte, la asociación que agrupa a los fabricantes de fertilizantes en Europa, Fertilizers Europe, también ha manifestado su descontento: "Si bien el plan presentado reconoce los desafíos de competitividad y los crecientes riesgos de desindustrialización del sector en la UE, lamentablemente no aborda las crecientes presiones estructurales, incluidos los altos y volátiles costes energéticos, los riesgos de fuga de carbono y las cargas regulatorias".
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400 millones de euros en ayudas
La Comisión Europea es consciente de que el precio de los fertilizantes es hoy un 70% más caro que en 2024, según afirmó el comisario de Agricultura y Desarrollo Rural Christophe Hansen. Sin embargo, el problema, de momento, es porque son más caros, no porque haya desabastecimiento. “Ahora no hay un problema de suministro, sino de precio, y eso es lo que hay que resolver”, declaró.
Por ello, la Comisión anunció ayer que va a trabajar en una línea de ayudas que presentará antes del verano, para que se pueda aplicar después, justo en el momento de las siembras de los herbáceos, producciones en el que los abonos suponen alrededor del 25% del coste del cultivo. Para esas ayudas, la Comisión va a disponer del fondo de reserva agrícola de la Política Agraria Común, que dispone de 200 millones de euros y va a pedir a los colegisladores, Parlamento Europeo y Consejo, duplicarlo para ofrecer hasta 400 millones de euros.
Por otra parte, la administración europea también propone otras medidas para que los estados miembro puedan flexibilizar el pago de las ayudas de la PAC y facilitar la liquidez de los agricultores.
Supresión del CBAM
Los agricultores europeos exigían la supresión del CBAM (siglas en inglés que en español corresponden al Mecanismo de Ajuste del Carbono en Frontera) y la eliminación temporal de los aranceles a las importaciones procedentes de países Menos favorecidos distintos a Rusia y Bielorrusia, dos impuestos que se han entrado en vigor recientemente con el fin de equiparar la producción europea a la de terceros países y que suben su precio en el mercado. Sin embargo, ninguna de estas peticiones han sido concedidas, aunque sí que la Comisión ha accedido a realizar un informe que evalúe los costes de estas tasas para la producción de alimentos europeos.
“No nos podemos olvidar de la industria interna de fertilizantes. En los últimos meses, en la Unión Europea han cerrado empresas que no quieren invertir por competencia desleal con países terceros. No podemos perder la capacidad productora en Europa”, afirmó Hansen, quien añadió “No solo hay que mirar al corto plazo, también hay que hacerlo a largo plazo”.
Dependencia externa
Aunque la industria de fertilizantes en Europa es potente, depende en gran medida de materias primas procedentes de terceros países y de gas natural para transformarlas, (de ahí un parte importante del aumento de los abonos en los últimos años).
“Europa no puede seguir manteniendo su estructura productiva sobre la base de unos fertilizantes nitrogenados producidos a partir de un gas que no tenemos. Necesitamos reformar unas cadenas logísticas que son muy vulnerables ante cualquier conflicto geopolítico”, ha declarado el secretario general de UPA, Cristóbal Cano.
Además, la invasión de Rusia a Ucrania o el cierre del Estrecho de Ormuz han complicado la situación y ha generado mucha incertidumbre en un mercado global en el que los precios son internacionales. “Tenemos que conseguir nuevos proveedores” dijo Hansen, quien también apostó por los abonos orgánicos y los digestatos. “Si utilizamos al máximo los fertilizantes orgánicos que disponemos en la Unión Europea, podemos sustituir el 30% de los los abonos que importamos”, aseveró el comisario.
Declaración que no convence a Fertilizers Europe, desde donde se afirma que "Los nutrientes recuperados y orgánicos son complementarios de los fertilizantes minerales. Al desarrollar nuevas políticas, los legisladores deben reconocer que el potencial no explotado de los nutrientes orgánicos y circulares es limitado. Con las tecnologías actuales, pueden sustituir hasta un 3 % de los fertilizantes nitrogenados actualmente aplicados, lo que hace que los fertilizantes minerales producidos en Europa sigan siendo esenciales para la seguridad alimentaria europea", declaró el director general de esta entidad, Antoine Hoxha.
Por último, para que el mercado funcione de forme más engrasada, la Comisión anuncia la creación de una asociación de la cadena de valor de los fertilizantes, que reúna a productores, agricultores y estados miembro para definir una vía común que ayude a superar los desafíos.
“Europa no puede permitirse perder capacidad productiva agraria por la falta de fertilizantes asequibles. Si no se actúa de forma inmediata y contundente, habrá consecuencias directas sobre la producción, los precios de los alimentos y la soberanía alimentaria europea”, ha señalado Jaume Bernis, responsable de COAG en el Comité Económico y Social Europeo (CESE).
Desde la organización que representa a todos los agricultores y ganaderos europeos, se afirma que "el Plan de Acción sobre Fertilizantes debe implementarse sin más demoras y complementarse con soluciones inmediatas y concretas que estén a la altura de la magnitud de la crisis. Instamos a la Comisión y a los Estados miembros a actuar con decisión suspendiendo los aranceles de la NMF sobre todos los fertilizantes (excepto Rusia y Bielorrusia); permitir a los Estados miembros eximirse de los umbrales de la Directiva sobre Nitratos para la próxima campaña agrícola, e intervenir en la liquidez de los agricultores y suspender el gravamen CBAM".
Aunque la situación de España se encuadra dentro de la de la Unión Europea, es algo diferente, ya que dispone de suficientes fábricas para garantizar los fertilizantes necesarios en el campo español y parte de la energía que utliiza procede de fuentes renovables. No obstante, gran parte de las materias primas proceden de Egipto, Marruecos y Argelia.