Más de medio millar de agricultores, ganaderos y apicultores se han movilizado este miércoles, 11 de febrero, en una ‘tractorada’ en Cáceres para expresar su rechazo al acuerdo comercial de Mercosur y a los recortes de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), que, según denuncian, ponen en riesgo numerosas explotaciones extremeñas y agravan la delicada situación que sufre el campo desde hace años.
La convocatoria, impulsada por Asaja Extremadura y respaldada por UPA-UCE, ha arrancado con la reunión de unos 166 camiones y furgonetas y 38 tractores en cuatro rotondas de acceso a la capital cacereña. En estos puntos se han producido cortes intermitentes de tráfico, permitiendo en todo momento el paso de vehículos de emergencias.
El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos, y el presidente de Asaja Extremadura, Ángel García Blanco, han encabezado una de las columnas que se ha dirigido hacia la rotonda del centro comercial Carrefour, desde donde han continuado con una marcha lenta por el centro urbano.
García Blanco ha señalado ante los medios que “hoy es un día triste para Extremadura”. “Hoy queda un día menos para que se vuelva a cerrar otro pueblo en Extremadura. Hoy seguramente alguna explotación agraria volverá a cerrar”, ha lamentado, subrayando el impacto que estas políticas pueden tener en el medio rural.
Ha recordado también que “la tradición que existía en nuestros pueblos de tener vacas que ordeñábamos y bebíamos la leche, de tener huertos donde se sembraban patatas, de hacer la matanza ya ha desaparecido porque nos han traicionado los políticos y nos han traicionado vendiéndonos a un muy bajo precio. Nos han engañado durante años dándonos ayudas de la Política Agraria Comunitaria para poder sobrevivir. Y ahora ya han dicho que se acabó”, en alusión a la pérdida progresiva de las costumbres agrarias.
Por su parte, Llanos ha insistido en la difícil coyuntura que atraviesa el sector apícola, afectado por el cambio climático y el incremento de los costes de producción, y ha denunciado que la Ley de la cadena alimentaria “no está haciendo efecto”, lo que está llevando a numerosas explotaciones extremeñas al cierre definitivo.
En la misma línea se ha expresado el presidente de la Asociación Cacereña de Apicultores, Paulino Marcos, quien ha advertido de que el sector de la miel, del que dependen unas 1.500 familias en la comunidad, acumula más de cinco años de baja producción debido a enfermedades que dañan las colmenas y al encarecimiento de los insumos.
Tras sus declaraciones, los vehículos participantes han continuado la protesta en dirección a la plaza de América y, posteriormente, los manifestantes han seguido a pie hasta la sede de la Subdelegación del Gobierno, en la avenida Virgen de la Montaña. Durante el recorrido, han transportado dos colmenas con las que han amenazado con actuar si no se les permitía “lanzar unos huevos” contra la fachada de la Subdelegación del Gobierno, según ha avanzado García Blanco.
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