La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca ha puesto en marcha un dispositivo especial con 700 prospecciones para intentar frenar el avance del virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos. Durante los próximos dos meses se llevará a cabo la recogida sistemática de muestras con el fin de conocer el alcance real de la posible presencia de este patógeno y limitar su propagación.
Tras la reunión de la Mesa de Sanidad Vegetal de la Región de Murcia, el director general de Producción Agrícola, Ganadera y Pesquera, Juan Pedro Vera, destacó que “hemos reaccionado con rapidez para anticiparnos a cualquier escenario y proteger un sector estratégico para la Región”. Al respecto, añadió que “el objetivo es localizar de forma precoz cualquier foco, delimitarlo y actuar con la máxima eficacia”, según han señalado desde el Ejecutivo regional.
El plan, coordinado por el Servicio de Sanidad Vegetal en colaboración con las Oficinas Comarcales Agrarias, se centrará principalmente en plantaciones jóvenes de limonero, donde la sintomatología resulta más visible y el potencial de dispersión del virus es más elevado.
Las inspecciones se orientarán de forma prioritaria a explotaciones situadas en los municipios de Blanca y Mula, donde ya se han observado indicios sospechosos; a fincas que hayan empleado material vegetal procedente de los mismos lotes o viveros; y a zonas limítrofes con Comunidad Valenciana y Cataluña, territorios en los que la presencia del virus ya ha sido confirmada.
“El plan de prospecciones nos permitirá tener una fotografía real de la situación en muy poco tiempo y tomar decisiones con base técnica”, ha explicado Vera, quien ha recalcado que “la prioridad es atajar cualquier posible expansión antes de que afecte de forma generalizada”.
De manera complementaria, el Servicio de Sanidad Vegetal ha reforzado los controles en viveros y ha iniciado una investigación específica para esclarecer el origen del material vegetal utilizado en las explotaciones donde se han detectado síntomas.
Según ha precisado el director general, “los análisis realizados hasta ahora en viveros oficiales han sido negativos, lo que nos lleva a pensar que la posible entrada del virus podría estar vinculada a canales no controlados o a material anterior a los muestreos”.
LLAMAMIENTO A LA COLABORACIÓN
“Es fundamental la implicación de agricultores y técnicos para detectar cualquier síntoma de forma temprana”, ha señalado Vera, apelando a la responsabilidad compartida del sector.
Asimismo, ha reclamado extremar la vigilancia ante cualquier signo sospechoso, desinfectar cuidadosamente las herramientas de poda, reforzar el control de los insectos vectores, como pulgones y mosca blanca, y emplear exclusivamente material vegetal certificado y trazable.
“Estamos ante un momento clave y la respuesta conjunta del sector será determinante para proteger la citricultura murciana”, ha concluido el director general.