Agricultura & Alimentación

Agua, empleo rural y relevo generacional, desafíos clave de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía para 2026

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía fija para 2026 retos clave: agua, mano de obra, relevo generacional, nueva PAC y presión internacional.

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Agua, empleo rural y relevo generacional, desafíos clave de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía para 2026

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Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha señalado este viernes que, de cara a 2026, sus grandes desafíos siguen siendo el agua, la disponibilidad de mano de obra y el relevo generacional en el campo andaluz.

Tal y como ha indicado la organización en un comunicado, “son importantes desafíos que condicionan la viabilidad y competitividad del sector agroalimentario andaluz, en general y del modelo cooperativo, en particular”.

Junto a estos tres ejes, la federación ha sumado “un complejo contexto internacional, así como retos específicos en cada uno de los distintos sectores productivos”. Así lo ha apuntado el director general, Jaime Martínez-Conradi, al repasar los hitos que marcarán el futuro inmediato de las cooperativas agroalimentarias andaluzas en este ejercicio y en los próximos años.

En relación con el agua, han remarcado que “el agua es un reto estratégico para el futuro del campo andaluz”. Aunque las lluvias de la pasada primavera han mitigado en parte la sequía acumulada, desde la federación insisten en que “esta mejoría coyuntural no puede frenar la necesidad de una política hidráulica ambiciosa, con un plan hidrológico nacional, pensado para dar solución a largo plazo”.

Por ello, el sector reclama “inversiones urgentes” en infraestructuras hidráulicas, tanto a gran escala —presas, pantanos, desaladoras y conducciones para trasvases— como a pequeña escala —pozos y balsas—, con el objetivo de “asegurar el riego para los cultivos en época de escasez de precipitaciones”.

Además, subrayan que “no solo es necesario garantizar el suministro a quienes ya disponen de él, sino también incrementar la superficie de riego, de manera que el agua llegue a explotaciones que actualmente carecen de este recurso esencial”.

Martínez-Conradi ha añadido que “es vital mejorar la gestión hídrica a través de las confederaciones hidrográficas en lo que a las concesiones a nivel de usuario se refiere, reduciendo burocracia y acelerando trámites que, para una mera concesión de riego, se puede prolongar durante décadas”.

En paralelo, el responsable de la federación ha destacado que “otro de los grandes retos para 2026 es la falta de mano de obra, una problemática estructural que pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones y de muchas industrias cooperativas”. El sector demanda medidas que garanticen trabajadores suficientes y que simplifiquen los procedimientos para acceder a contingentes de temporeros extranjeros en los momentos clave de las campañas.

El relevo generacional continúa siendo “una de las principales preocupaciones para el sector”. La dificultad para acceder a la tierra, la escasa rentabilidad de numerosas explotaciones y la elevada carga burocrática “frenan la incorporación de las nuevas generaciones”.

Ante este escenario, “Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía seguirá trabajando en este ejercicio en mejorar las estructuras productivas, en ofrecer formación y asesoramiento a través de los técnicos a los asociados, apostando por la I+D+i y, en definitiva, impulsando la profesionalización e internacionalización de sus más de 600 empresas cooperativas agroalimentarias”. Todo ello con el fin de “garantizar esa rentabilidad, principal llamada de atención para la llegada de jóvenes al modelo cooperativo”, ha remarcado Martínez-Conradi.

En el plano comunitario, las propuestas de la Comisión Europea para la futura PAC 2028-2034 han provocado un “rechazo generalizado” en el sector, debido al recorte de más del 20% del presupuesto y al cambio de modelo con la supresión de los dos pilares.

“Un borrador que, de no dar marcha atrás, podría suponer pérdidas de hasta 400 millones de euros anuales para el campo andaluz”, han advertido. Por ello, “se prevé un 2026 muy convulso”. Asimismo, recuerdan que “el sector ya ha manifestado su rechazo en Bruselas y no han descartado que estas protestas se sucedan, a nivel europeo y nacional, en los próximos meses”.

Otras demandas y retos sectoriales

La federación también ha mostrado su inquietud por los acuerdos comerciales de la UE con terceros países, como Mercosur o Marruecos. Al mismo tiempo, el sector seguirá con atención la evolución de los aranceles de Estados Unidos a productos clave como el aceite de oliva y la aceituna de mesa. En este contexto, han recordado que en 2025 Estados Unidos impuso aranceles del 15%, entre otros productos, al aceite de oliva.

Asimismo, han advertido que “las frutas y hortalizas andaluzas, con Almería a la cabeza, tienen un gran desafío en 2026 para contener el avance de plagas como el Trips parvispinus y de la araña roja, cuya rápida expansión está generando una creciente preocupación en el sector hortícola, sobre todo por los daños causados en el cultivo de pimiento”.

El sector hortícola también se enfrenta a la creciente competencia del tomate procedente de Marruecos, lo que obliga a reforzar la innovación, la calidad y la diferenciación. Dado que el 97% de la producción se dirige a los mercados de Europa y Reino Unido, otro de los objetivos es “la apertura de nuevos canales de venta internacional para las frutas y hortalizas andaluzas”.

Respecto al arroz, se están manteniendo reuniones para analizar la situación de materias activas clave y la posibilidad de solicitar autorizaciones excepcionales de cara a la campaña 2026 en Andalucía. Además, subrayan que “hay que lograr precios estables en los cereales, para evitar que el cultivo siga perdiendo superficie en el campo andaluz”.

En los sectores ganaderos, han recordado que “2025 ha sido un año muy complejo por la aparición de los Serotipos 3 y 8 de Lengua Azul, que han afectado al bovino y muy especialmente al ovino, e incluso al caprino”. A ello se ha sumado “un brote de Dermatosis Nodular Contagiosa, al que hubo que añadir otro de Peste Porcina Africana, ambos en Cataluña, haciendo saltar todas las alarmas”.

Por todo ello, en materia de sanidad animal, consideran que “en 2026 habrá que redoblar los esfuerzos para que la ganadería andaluza siga estando entre los territorios con los mejores estatutos sanitarios, para lo que es fundamental la colaboración público-privada, un tándem que ha llevado a la erradicación de enfermedades antes presentes en Andalucía”, han concluido.