Aierdi sostiene que Mercosur no altera la seguridad alimentaria de la UE y reclama controles rigurosos

Aierdi defiende que Mercosur no altera la seguridad alimentaria de la UE, pero exige cláusulas espejo y controles estrictos para proteger al campo navarro.

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El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José Mari Aierdi, ha explicado que el acuerdo UE-Mercosur “no modifica las normas de seguridad alimentaria de la Unión Europea”, de modo que las importaciones “deberán cumplir los estándares de seguridad alimentaria de la Unión Europea” y “garantizar la protección” de las indicaciones geográficas de alimentos y bebidas de la UE. Para lograrlo, ha subrayado que “son necesarios controles estrictos”.

En una comparecencia en el Parlamento foral a petición de UPN, Aierdi ha remarcado que el pacto UE-Mercosur tiene una “relevancia estratégica para Navarra y Europa”, pero ha advertido de que “no puede hacerse debilitando la posición del sector agroalimentario”. Por ello ha defendido la incorporación de cláusulas espejo que establezcan las mismas “reglas de juego” para todos los actores.

Según ha indicado, el acuerdo “hay que interpretarlo” como “una oportunidad estratégica desde la necesidad europea de recuperar un papel relevante a nivel internacional, tanto en el plano comercial, como en el plano político”. A su entender, “no puede permitirse la UE el camino hacia la irrelevancia, que es el camino en el que estamos”, y ha señalado que la Unión “ha perdido el tren de la relevancia internacional y solamente desde el fortalecimiento de las relaciones con otros países, con otros mercados recuperaremos ese poder y ese peso político”.

No obstante, ha recalcado que “este es un acuerdo que no puede hacerse debilitando la posición del sector agroalimentario” ni “se puede debilitar la posición de sus producciones”, insistiendo en que “es innegociable garantizar la soberanía y la seguridad alimentaria”.

Ha reiterado que se trata de “un acuerdo de relevancia estratégica para Navarra y Europa, que tiene implicaciones directas para regiones exportadoras como Navarra”, aunque ha reconocido que no está exento “de incertidumbres y preocupaciones”. En este contexto, ha insistido en que “es esencial, desde nuestro punto de vista, el respeto a las reglas de juego” y ha advertido de que “sería una contradicción que permitiéramos entrar en el mercado europeo productos que lógicamente no cumplen esas reglas de juego”.

Aierdi ha defendido la necesidad de “cláusulas de salvaguarda reales, eficaces, para que aquellos impactos negativos que pudieran producirse sean contrarrestados con carácter inmediato”. Ha asegurado que “creo que el sector en Navarra no tiene miedo a competir si la competencia se produce con las mismas reglas de juego”, pero ha rechazado que se rebaje la calidad de las producciones europeas para equipararse a terceros países. “Sería un error. Tenemos que seguir compitiendo sin rebajar la exigencia”, ha reivindicado.

Tras apuntar que “lo que debemos hacer es exigir ese cumplimiento efectivo” de las condiciones de los estándares europeos, ha incidido en que para ello son imprescindibles las cláusulas espejo, “vinculantes de forma directa, que activen sanciones automáticamente”. Ha remarcado que “todos los productos importados deben cumplir los requisitos sanitarios y fitosanitarios que los producidos en Europa, y son necesarios controles efectivos de verdad, no el 0,0082% de controles que se realizan en este momento”.

En representación de UPN, Miguel Bujanda ha asegurado sentirse “más tranquilo” tras escuchar al consejero, ya que “ha dicho que se va a exigir que no entre nada que no cumple con la normativa europea”. “Si me asegura que no va a entrar nada, le creeré”, ha señalado, aunque ha denunciado que este pacto “está generando muchísimo disgusto” y “confrontación” en el sector agrario y ganadero. Ha añadido que “no sólo de Navarra, también de Europa. Nunca ha habido tanta unanimidad para rechazar un acuerdo como este”.

Por parte del PSN, Carlos Mena ha defendido que el acuerdo “no se puede analizar desde el alarmismo” pero “tampoco desde el entusiasmo ciego”. Ha puesto en valor que se hayan incorporado cláusulas “restrictivas” porque “al sector se le escucha” y ha reprochado a UPN que “si no le conociéramos a ustedes y sus previsiones apocalípticas estaría preocupado, pero es que nunca se cumplen”. En su opinión, “lo que estamos consiguiendo es que los países de Mercosur se adapten a estas medidas que tenemos en Europa, que son beneficiosas para la salud y que son también beneficiosas para la protección del cambio climático”.

Desde EH Bildu, Oihan Mendo ha denunciado que “mientras los productos europeos tienen que seguir amplios estándares sanitarios y medioambientales, se va a permitir la entrada de productos que no están obligados a cumplir estas mismas exigencias”. Ha advertido de que, “a pesar de lo que se dice, no se va a poder controlar que no sea así. Es imposible materialmente, no hay medios ni humanos ni materiales para realizar estos controles”. Para Mendo, el acuerdo “no es admisible” y ha confiado en que, tras su revisión jurídica, la “paralización coyuntural” actual “se convierta en definitiva”.

El portavoz de Geroa Bai, Javier Ollo, ha realizado una “defensa” del acuerdo, si bien “una defensa no entusiasta”. Ha señalado que “no es buscar un punto intermedio, un equilibrio, andar equilibrado, no. Es que la situación geopolítica nos obliga a abrirnos a nuevos mercados”. Además, ha sostenido que “no hay acuerdo comercial formalizado por la Unión Europea que tenga tantas cláusulas como este”, aprobadas “fruto de la escucha” al sector. A su juicio, “no adoptar un acuerdo como este, posicionándose en contra, es ir directamente en contra de la propia realidad que ya se está dando”.

Desde el PPN, Irene Royo ha defendido que el pacto “abre mercados esenciales para sectores españoles, favorece la competitividad y el crecimiento económico, y fortalece las alianzas entre España y países con vínculos históricos”. Ha matizado, sin embargo, que “pero eso no quita para que exijamos que se juegue en igualdad de condiciones”, reclamando “salvaguardas” y que “se cambien regulaciones”.

El representante de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, ha indicado que el Gobierno de Navarra “no tiene una única posición en esta cuestión”. Ha recordado que “este es un Gobierno de coalición, progresista, es algo natural y algo incluso democrático que tenemos que asumir y normalizar”. En el seno de la coalición, ha apuntado, “no podemos compartir que este acuerdo suponga una oportunidad para nuestro sector primario”, y ha subrayado la importancia de aportar “certezas” al sector.

Desde el Grupo Mixto (Vox), Emilio Jiménez ha calificado el pacto como “una auténtica traición del Partido Popular y del Partido Socialista”, a quienes acusa de que “dicen una cosa en Europa y aquí dicen lo contrario”. Ha sostenido además que las cláusulas introducidas son “un brindis al sol” y “no protegen al campo, son la coartada para imponer Mercosur”. En su opinión, “nuestros agricultores y ganaderos van a competir en peores condiciones”.