La provincia de Almería ha incrementado en un 8,1 por ciento la superficie destinada al cultivo de sandía respecto a la campaña anterior, hasta llegar a las 11.857 hectáreas. En el caso del melón, la superficie se ha ampliado un 13,4 por ciento, alcanzando las 2.818 hectáreas. En conjunto, ambas producciones suman 14.675 hectáreas en este arranque de campaña.
De acuerdo con los datos oficiales de la Junta de Andalucía recopilados por Asaja Almería, estos registros se ajustan a las previsiones difundidas por la organización agraria a comienzos de año y refuerzan el papel de la provincia como “referencia nacional en fruta temprana”, en un inicio de campaña caracterizado por “precios firmes” y por el peso de la demanda del mercado interior.
En su comunicado, Asaja Almería resalta que los calibres grandes de sandía, en especial el dos y el tres, se sitúan como los más solicitados por el mercado nacional, que se ha consolidado como “principal motor” de las ventas durante las primeras semanas de comercialización.
La organización subraya que esta dinámica “confirma la fortaleza del consumo interno” y facilita “dar salida con agilidad” a la producción disponible, en un escenario en el que los volúmenes siguen siendo contenidos y en la oferta inicial está “faltando algún kilo”.
En paralelo, la demanda procedente de Europa “permanece contenida” a la espera de un repunte de las temperaturas en destino, previsto para la próxima semana, un elemento que Asaja considera “decisivo” para el desarrollo de una campaña vinculada al consumo de frutas estivales como el melón y la sandía.
Otro aspecto que subraya Asaja Almería en este comienzo de campaña es la calidad de las primeras cosechas. En el caso de la sandía, la organización destaca un aspecto exterior “excelente”, buena firmeza de la pulpa y altos grados Brix, con frutos “muy dulces y homogéneos”, cualidades muy apreciadas tanto por la distribución como por el consumidor final.
Asaja defiende que estas características se han convertido en distintivo de los agricultores almerienses, en una campaña en la que el mercado nacional sostiene el ritmo de ventas y muestra una “clara preferencia por los calibres grandes”.
PRODUCIR MÁS CON MENOS AGUA
La organización agraria pone también el acento en la gestión eficiente del recurso hídrico, en un contexto marcado por la “escasez hídrica”. Según indica, los productores de la provincia han perfeccionado un uso “cada vez más preciso” del riego mediante sistemas de monitorización, como tensiómetros y sensores, que permiten adaptar el aporte de agua a las “necesidades reales” del cultivo en cada fase.
Este modelo se apoya, además, en el aprovechamiento de las condiciones climáticas de Almería, especialmente su elevada radiación solar, y en la implantación de técnicas como la fertirrigación y el riego localizado, que “incrementan la eficiencia y sostenibilidad” de las explotaciones agrícolas.
En cuanto al consumo de agua, la demanda en cultivos al aire libre se sitúa entre 400 y 600 milímetros por ciclo, mientras que en invernadero se reduce a un rango de entre 250 y 400 milímetros, gracias al mayor control de los parámetros agronómicos.
Asaja Almería sostiene que estos indicadores ponen de manifiesto la capacidad del sector provincial para “producir más con menos recursos”, al tiempo que recalca que la evolución del mes de mayo “será clave” para el devenir de la campaña, por la activación del consumo en los principales destinos europeos.
Mientras tanto, el mercado nacional permite iniciar la campaña con dinamismo comercial y unas expectativas “razonablemente positivas”, según la organización agraria.