El primer informe elaborado por el comité científico nombrado por el Gobierno de España para investigar el origen del brote de peste porcina africana (PPA) detectado en Cataluña a finales de noviembre concluye que aún es "prematuro" determinar cómo llegó el virus, aunque excluye que se originara en el Irta-CReSA.
El documento, al que ha tenido acceso Europa Press, indica que los análisis realizados mediante "estrategias analíticas complementarias" y por centros independientes "no mostraron coincidencia genética" entre el aislado español y los virus empleados en ensayos experimentales en dicho laboratorio, ni en marcadores parciales ni en el genoma completo.
Estas conclusiones se alinean con la postura del Institut de Recerca Biomèdica (IRB), que el 30 de diciembre difundió los resultados de su propia investigación, encargada por el Govern, en la que también descartaba que "su secuenciación genómica" coincidiera con las muestras utilizadas por el Irta-CReSA.
El informe del Ministerio relaciona la cepa detectada en Cataluña, integrada en el grupo genético 29, con el genoma de referencia Georgia 2007/1, "con una identidad nucleotídica superior al 99,9% en todas las regiones compartidas entre ambos genomas".
En cuanto a las cepas manejadas por el Irta-CReSA, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, centro de referencia en España, examinó 81 muestras remitidas desde esas instalaciones, sin encontrar en ninguna de ellas los marcadores genéticos específicos identificados en el virus responsable del brote.
Una hipótesis considerada "coherente" sobre la entrada del virus
Entre los escenarios planteados, el informe contempla una introducción puntual del virus a larga distancia vinculada a actividades humanas, especialmente mediante productos cárnicos o restos de comida contaminados, en línea con la hipótesis inicial que apuntaba a "un bocadillo en mal estado".
Según el comité científico, este posible origen sería "coherente" por varios motivos: la aparición aislada del foco y la falta de focos intermedios en países próximos; la ubicación del brote en un área con alta conectividad, intensa movilidad de personas y una densa red de infraestructuras viarias y ferroviarias; y la divergencia genética respecto a los linajes predominantes en Europa.
Balance del brote: 142 positivos en zona de alto riesgo
Desde que se confirmó el brote el 28 de noviembre en el entorno de Collserola (Barcelona), se han registrado 142 positivos, todos ellos dentro de la zona de alto riesgo, incluidos los últimos 39 comunicados el pasado viernes.
Todos los casos corresponden a jabalíes capturados o encontrados muertos en municipios incluidos en esa zona de alto riesgo, lo que ha impedido que el virus se extienda a otras áreas gracias a las medidas de contención y bioseguridad aplicadas desde el inicio de la crisis.