La familia Rivero, al mando del grupo Marqués del Atrio, ha redefinido su hoja de ruta para la bodega con una apuesta clara por el canal gastronómico y la restauración. Con esta orientación hacia vinos pensados para la mesa, la compañía calcula un incremento del 35% en 2024 dentro de su línea gastronómica, según detalla en un comunicado.
Este nuevo planteamiento, de marcado carácter gastronómico y que se dará a conocer durante la sexta edición de la Barcelona Wine Week, persigue conectar con aquellos espacios y consumidores que integran el vino en su ritual culinario, como parte esencial de los platos, los entornos y las experiencias compartidas alrededor de la mesa.
“Queremos que los vinos de Grupo Marqués del Atrio sean la elección de los consumidores durante sus experiencias gastronómicas, acompañándolos a través de platos y momentos que se queden para siempre en su memoria”, ha explicado el director comercial de Grupo Marqués del Atrio, Jorge Rivero.
La estrategia se concreta, por una parte, en la consolidación de los vinos ya emblemáticos de la bodega Marqués del Atrio (Finca El Rubio, 2 Cepas, Marqués del Atrio Edición Limitada, Marqués del Atrio Reserva, Marqués del Atrio Crianza), que el pasado año vivieron un reposicionamiento para presentarse como “Un Rioja Insólito”.
Al mismo tiempo, la colección Conde del Pazo se refuerza con las referencias Conde del Pazo Mencía y Conde del Pazo Albariño, completando así un relato en torno a tres historias vinculadas a la figura del Conde de Las Sombras.
En paralelo, el grupo lanza su nueva enseña premium, Dominio Valderivero, una propuesta formada por dos vinos de la D.O Ribera del Duero y uno de la D.O Rueda, concebida para restaurantes de alta gama que buscan productos “casi exclusivos”.
Dentro de la D.O Ribera del Duero se incorporan Dominio Valderivero 14 meses en barrica y Dominio Valderivero cinco meses en barrica, mientras que para la D.O Rueda la apuesta se centra en Dominio Valderivero sobre Lías.