Anfaco celebra la aplicación provisional de Mercosur pero advierte de asimetrías en varios productos clave

Anfaco respalda la aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur, pero alerta de asimetrías y pide garantías de competencia justa para el sector pesquero.

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La Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco-Cytma) ha acogido con satisfacción la entrada en vigor provisional del acuerdo interino de comercio entre la Unión Europea y Mercosur, prevista a partir del 1 de mayo, que califican como “un avance estratégico” para el tejido transformador de productos de la pesca y la acuicultura en España.

Según ha señalado la organización, el nuevo marco “favorecerá el acceso a materias primas clave” y “abre oportunidades moderadas en exportación”, aunque también plantea “retos relevantes en términos de equilibrio comercial”.

El pacto comercial contribuirá, según Anfaco, a consolidar un escenario de mayor estabilidad, especialmente en lo relativo al suministro de materias primas estratégicas para la industria transformadora española. En este sentido, “la eliminación inmediata de aranceles a la entrada en aplicación provisional facilitará la importación de especies esenciales para el tejido industrial español como merluza argentina, pota o anchoíta, mientras que el gambón argentino congelado, principal producto importado por España, tendrá una liberalización progresiva”.

La patronal ha recordado que, en 2025, las compras españolas de productos pesqueros procedentes de Mercosur, sobre todo en las categorías de pescado congelado, crustáceos y moluscos, se situaron en torno a los 300 millones de euros. Por su parte, las ventas españolas del conjunto de productos de la pesca y la acuicultura a los países de Mercosur sumaron 1.555 toneladas y un valor cercano a 11,5 millones de euros, con especial protagonismo de pulpo, tintorera y calamar congelados.

En el ámbito de los productos transformados, sobresalen las preparaciones y conservas de sepias y calamares, las conservas de atún, las conservas de sardinas y las conservas de mejillón.

“LIMITACIONES” Y “ASIMETRÍAS” EN EL ACUERDO

Determinadas especies, como el pulpo, los calamares y las potas, quedan liberalizadas desde la entrada en vigor provisional del acuerdo, mientras que la tintorera verá su desarme arancelario repartido en 5 etapas. Sin embargo, el acceso al mercado de Mercosur, ha alertado Anfaco, “presenta limitaciones”, sobre todo en el nicho de productos con mayor valor añadido.

En este contexto, el bloque sudamericano fija calendarios de liberalización más largos, de hasta 16 etapas, y deja fuera algunos artículos de interés para la industria española, entre ellos las conservas de mejillón. “Esta situación refleja una asimetría en el grado de apertura comercial entre ambas partes, que condiciona el potencial exportador del sector español”, ha señalado la Asociación.

En cuanto al acceso al mercado comunitario, se mantiene la exclusión de las conservas de atún de la liberalización arancelaria, dada su relevancia para el sector transformador. La industria considera “positiva” esta decisión, que protege “un segmento estratégico” y pone de relieve la importancia de que los acuerdos comerciales “garanticen un equilibrio entre apertura de mercados y protección de productos claves”.

Anfaco ha incidido en que la mejora gradual de las condiciones arancelarias “permitirá reforzar la competitividad y dotar de mayor estabilidad y previsibilidad el abastecimiento de materias primas, facilitando la planificación empresarial, la inversión y el posicionamiento internacional del sector”.

Con todo, la Asociación estima “esencial” que el acuerdo vaya acompañado de salvaguardas que aseguren una competencia equilibrada, “incluyendo requisitos sanitarios, trazabilidad y estándares de producción”.