Armadores y pescadores se movilizan en Cambados contra el inasumible diario electrónico

El sector pesquero de las Rías Baixas se concentra en Cambados para rechazar el nuevo control europeo y exigir una moratoria al diario electrónico.

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Cientos de armadores, patrones mayores y marineros de las Rías Baixas se han concentrado este lunes en el puerto de Tragove, en Cambados (Pontevedra), para mostrar su rechazo a las nuevas normas de control pesquero de la Unión Europea, en especial al "inasumible" diario de pesca electrónico.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Federación Provincial de Confrarías de Pescadores de Pontevedra, José Manuel Rosas, ha señalado que acudieron "entre 500 y 600 personas" a una movilización que, según sus palabras, "es una hoguera, un preludio de un gran incendio como esto no se arregle".

La concentración se desarrolló tras una gran pancarta con el mensaje "Modificación do regulamento de control. Somos pescadores, no delincuentes". Junto a ella, los asistentes exhibieron numerosos carteles contra la implantación del diario electrónico y en defensa de la flota de bajura.

El presidente de la federación provincial de cofradías, José Manuel Rosas, ha insistido en el profundo "malestar" existente en la flota por las nuevas obligaciones de control para los buques de más de 12 metros de eslora, unas exigencias que califica de "inasumibles".

NUEVO REGLAMENTO

El pasado 10 de enero comenzaron a aplicarse varias obligaciones incluidas en el nuevo Reglamento Europeo de Control de la Pesca, unas medidas que la flota considera "imposible" de llevar a cabo.

Como ejemplo, Rosas critica la imposición de un plazo fijo de cuatro horas de antelación para la notificación previa de entrada a puerto. "De cabo Udra a Bueu hay 10 minutos de navegación, terminas de hacer la faena en cabo Udra y tienes que esperar cuatro horas para entra en puerto, lo que es inasumible, y mientras aguantando las malas inclemencias del tiempo", explica. A su juicio, esta situación incrementa el riesgo de que se produzcan más siniestros en el mar.

Asimismo, considera "imposible e inviable anotar kilo a kilo todo cuanto vas cogiendo", dado que los "pesajes a bordo son muy complicados" y deben ajustarse sin superar un margen del 20% para evitar sanciones, a lo que se suma la obligación de realizar "ocho comunicaciones durante el día".

Ante este escenario, Rosas reclama a la Secretaría General de Pesca una "moratoria" en la aplicación de estas normas y confía en que se alcancen soluciones en la reunión prevista para el 22 de enero entre el Ministerio y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores.