Asaja encara 2026 con inquietud por las enfermedades ganaderas y la fauna salvaje tras un año agrícola malo y a peor

Asaja León mira a 2026 con temor por la sanidad ganadera, la fauna salvaje y la rentabilidad agraria tras un año agrícola malo y lleno de incertidumbres.

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Asaja encara 2026 con inquietud por las enfermedades ganaderas y la fauna salvaje tras un año agrícola malo y a peor

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El presidente de Asaja León, Arsenio García Vidal, ha señalado este martes que la organización agraria entra en 2026 con una notable inquietud por la situación sanitaria del ganado y por el avance de la fauna salvaje, con más lobos y osos en la provincia, después de un ejercicio agrícola que pasó de ser "malo" a estar "peor".

Respecto a la ganadería, ha apuntado que en 2025 hubo rentabilidad, aunque ha advertido de que podría perderse en un plazo breve, al tratarse España de un país eminentemente exportador, muy expuesto a los conflictos que surjan fuera de sus fronteras. Aun así, ha admitido que el sector ganadero ha sido el único que ha aportado "un poco de alegría", con unos precios "aceptables".

En esta línea, ha valorado que la ganadería se haya mantenido prácticamente estable durante 2025 en la provincia leonesa, pese a ser un sector "muy sacrificado" que atraviesa "muchos altibajos" y que ha permanecido durante años "prácticamente en la cuerda floja". "Hoy por lo menos tienen un respiro y crucemos los dedos de que los temas sanitarios se arreglen y no vayan a más", ha remarcado.

No obstante, Asaja entra en 2026 "expectante" ante la posible aparición de nuevos focos de enfermedades que afecten a la cabaña ganadera, ya presentes en 2025 y ejercicios anteriores, como la Lengua Azul, la Gripe Aviar, la Dermatosis Nodular Contagiosa, la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica o la Peste Porcina Africana, sin descartar otras patologías emergentes ligadas o no a vectores como los mosquitos.

Al mismo tiempo, la organización ha expresado su malestar por la ausencia de medidas eficaces para contener los efectos de la fauna salvaje sobre los cultivos y las explotaciones ganaderas, especialmente los daños provocados por el lobo y el oso y, sobre todo, el riesgo que suponen para el ganado doméstico por la posible transmisión de enfermedades compartidas.

Paralelamente, los agricultores afrontan 2026 pendientes de las obras de nuevos regadíos y de la modernización de los ya existentes, reclamando que se respeten los plazos de ejecución y que se aprueben y adjudiquen nuevas actuaciones.

El secretario general de Asaja León, José Antonio Turrado, ha indicado que en 2025 no se registraron catástrofes meteorológicas ni problemas sanitarios graves en la cabaña ganadera leonesa, aunque agricultores y ganaderos sí sufrieron las consecuencias de los incendios que arrasaron la provincia el pasado verano.

Ha subrayado que el cambio climático favorece la aparición de enfermedades ganaderas y que, cuando surgen, los productores no están preparados para afrontarlas porque no disponen de vacunas y hay que comenzar a fabricarlas. "Mucha preocupación, pero nosotros lo hemos visto desde la barrera, no hemos tenido esa situación", ha señalado.

Levantamiento del acotado y rentabilidad agraria

Tras reiterar que los agricultores y ganaderos leoneses se muestran "satisfechos" con la respuesta de la Junta y del Ejecutivo central ante los incendios, ha recordado que sigue pendiente que la Administración autonómica levante el acotado de pastos en los montes quemados, algo que considera "urgente", que se viene reclamando y que "no acaba de llegar". "Es un acto administrativo, por lo tanto, evidentemente, se puede hacer estando el Gobierno en funciones y debe de hacerlo de forma inmediata", ha insistido.

Por otro lado, ha indicado que la producción agrícola en 2025 fue "razonablemente buena" en la mayoría de sectores, de modo que el principal problema está en la rentabilidad. "Es un problema de rentabilidad porque en los sectores cuantitativamente importantes en la provincia de León hemos vendido barato y hemos comprado muy caros los insumos, los medios de producción", ha precisado, citando cultivos como los cereales, la patata y la remolacha.

Ha añadido que otros cultivos "han ido razonablemente bien", aunque su peso cuantitativo en la provincia es reducido y, por tanto, su aportación al conjunto de la renta agraria es limitada.

Remolacha, lúpulo y acuerdos internacionales

Tras el cierre en 2025 de la Azucarera de La Bañeza, León mantiene todavía numerosas hectáreas de remolacha. Asaja ha expresado su inquietud porque la fábrica encargada de recoger la producción permanece cerrada y la remolacha sigue en las fincas hasta que se proceda a su molturación. "Eso son pérdidas, es decir, estamos tremendamente preocupados porque efectivamente esto era previsible que pasara y ha ocurrido. Nos llega el momento de sembrar los cultivos siguientes y seguimos teniendo la remolacha en las fincas", ha enfatizado.

En este contexto, ha explicado que una única fábrica en Castilla y León, la de Toro (Zamora), podría molturar toda la remolacha de la Comunidad si trabajara durante todo el año, pero los agricultores no pueden mantener el cultivo en sus tierras durante los doce meses. "Tenemos que darle tiempo para los cultivos del año siguiente. Es un perjuicio importante", ha reiterado.

En cuanto al lúpulo, ha destacado que se trata de un sector que hay que defender "con uñas y dientes" y que genera en la provincia una facturación anual de cuatro millones de euros, aunque arrastra problemas estructurales. "Estás en manos de un único comprador que se empeña en hacer la vida imposible a los productores", ha denunciado.

Asaja encara asimismo 2026 atenta a la firma y ratificación del acuerdo UE-Mercosur, por el impacto que podría tener en los mercados agrícolas, y con la preocupación "lógica" ante una posible integración rápida de Ucrania en la Unión Europea, al ser una gran potencia agrícola cuya entrada en el presupuesto comunitario podría reducir las ayudas que recibe España.

En relación con la evolución de los mercados, la organización reclama una mejora de las cotizaciones de los cereales y el maíz, así como una rebaja de los costes de producción, que debería venir de la supresión de aranceles a los abonos minerales.

Producción y renta agraria en León en 2025

La producción agroganadera de León en 2025 alcanzó los 932,59 millones de euros y el reempleo en la propia explotación sumó 37,6 millones de euros. De este modo, el valor neto de las ventas, sin IVA, se situó en 894,99 millones de euros.

Los gastos corrientes (consumos intermedios) de la agricultura provincial llegaron a 607,91 millones de euros. La renta empresarial agraria ascendió a 198.340.000 euros en términos corrientes, lo que supone un incremento del 6,47 por ciento respecto a 2024. Por Unidad de Trabajo al Año (UTA), la renta empresarial agraria fue de 27.311 euros.