La Asociación Valenciana de Agricultores (Ava-Asaja) ha subrayado que el Plan de Acción sobre Fertilizantes presentado ayer por la Comisión Europea “es decepcionante y no está a la altura de la crisis”.
A juicio de la organización, “el plan no ofrece ningún alivio inmediato a los agricultores, elude las dos medidas más urgentes --la suspensión del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) sobre fertilizantes y la devolución de los ingresos del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) al sector-- y se queda en declaraciones de intenciones a largo plazo cuando el campo necesita respuestas ahora”.
Una delegación de Asaja siguió la presentación desde Estrasburgo, donde se concentraron junto a productores de toda Europa para trasladar a las instituciones el cansancio del sector ante una crisis que, denuncian, empeora semana tras semana. La movilización forma parte de la campaña del Copa-Cogeca –la organización que integra a las principales asociaciones agrarias y cooperativas de la UE– bajo el lema “Stop Von der Leyen taxes”, según ha detallado Ava-Asaja en un comunicado.
Copa-Cogeca recordó que el CBAM –el arancel verde europeo que grava las importaciones en función de sus emisiones de CO2– generará un coste de 820 millones de euros en 2026 para el sector agrario, con un impacto acumulado que podría superar los 39.000 millones en siete años, es decir, alrededor del 10 por ciento de la PAC.
Según Ava-Asaja, el plan comunitario presentado “ignora” este contexto, ya que “no suspende el CBAM sobre fertilizantes, no devuelve los ingresos del ETS a los agricultores y no contempla nueva financiación adicional”. Los fondos ya previstos de la PAC se plantean como el único instrumento de apoyo, a criterio de cada Estado miembro, “lo que está lejos de ser una respuesta coordinada de la UE” y “deja al agricultor a la voluntad nacional de su gobierno”.
El vicepresidente de Copa en representación de ASAJA, Pedro Barato, ha señalado que “ayudar a la industria de fertilizantes nos parece bien, pero la consecuencia tiene que ser directa y llegar al agricultor”: “Si no bajan los precios o si no hay una ayuda nítida al productor, no sirve de nada, además de que lo acabarán pagando los consumidores en su cesta de la compra”.
En la misma línea, ha advertido de que el cereal español –con los abonos y el gasóleo “casi al doble” desde la guerra en Oriente Medio– se encuentra “al borde de la inviabilidad económica, mientras que los arroceros están afrontando la siembra más cara de la historia”.
Reivindicaciones de Ava-Asaja a Bruselas
Ava-Asaja se alinea con su organización nacional Asaja para exigir a la Comisión Europea y al Consejo que reaccionen de inmediato con medidas concretas: suspensión del CBAM aplicado a los fertilizantes, devolución al sector agrario de los ingresos procedentes del ETS, mayor flexibilidad en la Directiva de Nitratos para facilitar el uso del estiércol como fertilizante y actuaciones urgentes de liquidez para las explotaciones más vulnerables.
La entidad reclama también activar sin demora la reserva de crisis de la PAC para apoyar a determinados cultivos especialmente afectados.
Además, Ava-Asaja pide “de forma inmediata” la eliminación de todos los derechos aduaneros que gravan las importaciones procedentes de terceros países, incluidos los aplicados a Rusia y Bielorrusia. Desde Estrasburgo, el mensaje coincide con el que el sector agrario viene trasladando en Valencia, Madrid y Bruselas: “El campo europeo no puede descarbonizarse a base de desindustrializarse, y los agricultores no pueden seguir pagando el coste de políticas que nadie ha evaluado”.