La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera “claramente insuficientes” las cláusulas de salvaguardia aprobadas este jueves por el Parlamento Europeo en el marco del tratado comercial UE-Mercosur y reclama “la reciprocidad y complementariedad”.
En esta línea, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subraya que “la mejor garantía para proteger a los agricultores y ganaderos europeos es introducir medidas que establezcan la reciprocidad, es decir, que las importaciones de países terceros cumplan las mismas exigencias que los productos europeos, y la complementariedad con la producción europea, de manera que solo entren importaciones para complementar la demanda en Europa”.
La organización agraria califica estas salvaguardas de “un parche justificativo para adelantar la puesta en marcha del tratado sin esperar al dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que primero debería avalar si cumple o no con los tratados comunitarios”.
Por este motivo, AVA-ASAJA mantiene su rechazo al acuerdo UE-Mercosur en los términos actuales y reclama, mientras el TJUE emite su dictamen, una revisión “profunda que garantice una competencia justa y la viabilidad de los productos valencianos perjudicados por el tratado, especialmente ganadería, apicultura, arroz y cítricos”.
Aguado insiste en que “las cláusulas de salvaguardia no ofrecen garantías reales frente a un aumento súbito de importaciones que compiten en condiciones desiguales y desleales, con estándares productivos, fitosanitarios y ambientales muy por debajo de los exigidos en la UE”.
Además, considera que son “ambiguas” en su puesta en práctica. En este sentido, plantea dudas sobre qué referencia de precios se utilizará para demostrar que los precios de importación se sitúan un 5% por debajo de la cotización comunitaria, si se tomarán precios semanales o precios medios de campaña, o cuánto tiempo transcurrirá antes de que se inicie la investigación y si esta llegará cuando la campaña ya haya concluido. “La burocracia europea anula la voluntad de los mecanismos, llega tarde a todo y siempre perjudica a los productores”, critica.
El responsable de AVA-ASAJA reconoce el esfuerzo que el Parlamento Europeo está tratando de impulsar para afrontar la crisis que sufre el sector agrario y ganadero, pero advierte de que “la Comisión Europea, que es la que manda, está llevando a cabo políticas y tratados comerciales con países terceros que nos están expulsando de nuestros campos y granjas”.
En su opinión, “algo no funciona cuando a Egipto le rebajan los controles pese a acumular hasta 180 detecciones anuales por presencia de residuos que superan el límite máximo permitido (LMR) y materias fitosanitarias cuyo uso está prohibido en la UE. Ya está bien de burlarse de los productores europeos”.
AVA recuerda que, de acuerdo con la votación del pleno del Parlamento Europeo, la nueva normativa fija que la Comisión Europea deberá abrir una investigación sobre la necesidad de activar medidas de protección si las importaciones de productos sensibles, como carne de ave, vacuno, huevos, cítricos y azúcar, aumentan un 5% respecto a la media de tres años (en lugar del 10% anual que defendía inicialmente la Comisión) y, al mismo tiempo, los precios de importación se sitúan un 5% por debajo del precio vigente en la UE.
Los Estados miembros, las personas físicas o jurídicas que representen al sector afectado, o una asociación que actúe en nombre de la industria, podrán solicitar la apertura de una investigación cuando exista riesgo de perjuicio grave para el sector implicado. La Comisión estará obligada a remitir al Parlamento, al menos cada seis meses, un informe con la evaluación del impacto de las importaciones de estos productos sensibles.