Azucarera ha comunicado este martes la implantación de un modelo agrícola renovado y la transformación de la fábrica de Toro (Zamora) en el eje central de la gestión agronómica, mediante la creación de la “Unidad de Remolacha”, que estará dirigida por la ingeniera agrónoma vallisoletana Elba Rosique.
Según ha detallado la compañía, esta nueva unidad asumirá la coordinación integral del cultivo, el suministro y el laboratorio de análisis de remolacha, con la finalidad de incrementar la eficiencia productiva y elevar la calidad de la materia prima.
En este esquema, Azucarera monitorizará la evolución del cultivo y el remolachero recibirá información detallada de los resultados para valorar rendimientos, polarización y calidad de la remolacha; detectar posibles mejoras en el manejo agronómico y ajustar decisiones sobre elección de variedades, fertilización o sanidad vegetal, entre otros factores, lo que permitirá al productor “mejorar la rentabilidad a través de datos objetivos”.
La empresa ha subrayado que esta iniciativa representa una apuesta de Azucarera “por una agricultura más precisa, basada en datos y orientada a resultados”.
“Este nuevo planteamiento busca garantizar la viabilidad del cultivo de remolacha a largo plazo, mejorando tanto la productividad como la eficiencia. El objetivo es claro: que el agricultor cuente con herramientas concretas y asesoramiento técnico para maximizar su producción y mejorar la rentabilidad de su explotación”, ha señalado Elba Rosique.
La responsable de la “Unidad de Remolacha” ha incidido en que, con este cambio, Azucarera se decanta por “un modelo agrícola más técnico, cercano y basado en datos” y centra sus esfuerzos en asegurar el porvenir del cultivo de remolacha en Castilla y León, la sostenibilidad de las explotaciones y la continuidad de la fábrica de Toro.
La nueva estructura de gestión se apoyará en las dos entidades exclusivas de Azucarera: AIMCRA (Asociación de Investigación para la Mejora del Cultivo de la Remolacha) y Agroteo, que actuarán como pilares para transferir conocimiento al agricultor.
En particular, AIMCRA reforzará las jornadas agronómicas y las visitas a campos de ensayo para que los agricultores puedan conocer directamente el comportamiento de nuevas variedades de semillas y distintas estrategias agronómicas; intensificará el acompañamiento permanente de los técnicos de campo y asumirá la gestión del Laboratorio de Análisis de Remolacha, que contará con certificación de AENOR, con el fin de optimizar el control de calidad y la rentabilidad del cultivo.
Dentro de este modelo agronómico renovado, las conclusiones de las investigaciones desarrolladas por AIMCRA marcarán las decisiones clave relacionadas con el cultivo.
Al mismo tiempo, Azucarera potenciará los canales de diálogo con el sector para recoger demandas, compartir conocimiento y seguir ajustando el modelo a la realidad del campo a través de Agroteo, que mantendrá su papel como entidad prestadora de servicios y se consolidará como espacio de encuentro con los agricultores. La empresa ha añadido que los técnicos de campo seguirán siendo un elemento esencial en la transmisión de conocimiento a los remolacheros.