El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha puesto en valor la DOP Alcachofa de Benicarló (Castellón) como aval de procedencia y como instrumento para que la riqueza generada por este cultivo permanezca en la zona productora. Al mismo tiempo, ha animado a “mirar la etiqueta” como gesto de compra responsable que reconoce y respalda el trabajo del agricultor.
Estas palabras las ha pronunciado en la clausura de la primera jornada del I Congreso Nacional de la Alcachofa, celebrado en Benicarló, donde ha trasladado su enhorabuena a la organización por un foro que integra a todos los eslabones de la cadena de valor, desde el campo y la parte técnica hasta la comercialización y la gastronomía, según ha detallado la Generalitat en un comunicado.
El responsable autonómico ha defendido este tipo de encuentros como “espacios útiles” para compartir “soluciones aplicables a retos reales” que afronta el sector. “Cuando conectas a quien produce con quien investiga, comercializa y prescribe, el producto gana y el territorio también”, ha remarcado.
Barrachina ha recalcado que la etiqueta es “la forma más directa de trasladar al consumidor el origen y la confianza”, y ha reiterado que la DOP actúa como “un distintivo claro para identificar calidad y procedencia”. En esta línea, ha resaltado que la superficie inscrita en la DOP Alcachofa de Benicarló ha aumentado un 12 por ciento en el último año, hasta alcanzar las 459 hectáreas, y ha reconocido el esfuerzo del sector por afianzar un producto con prestigio.
El conseller ha subrayado también el refuerzo del apoyo de la Conselleria a las figuras de calidad diferenciada de la Comunitat Valenciana, con una dotación de 1,7 millones de euros destinada a 23 sellos de calidad. A ello se suman 680.000 euros dirigidos a campañas de promoción para destacar el origen y la calidad en los puntos de venta, de forma que el consumidor pueda identificar con claridad qué está adquiriendo.
Durante su intervención, Barrachina ha ligado el porvenir del cultivo a la rentabilidad y ha reiterado que “sin rentabilidad no hay relevo”. En este contexto, ha puesto de relieve la incorporación de jóvenes en el Baix Maestrat, con 42 solicitudes de ayuda (35 de jóvenes y siete de nuevos agricultores) por un importe superior a 2 millones de euros.
Asimismo, ha indicado que la Conselleria está ultimando un plan dotado con 50 millones de euros para modernizar maquinaria eficiente e instalaciones, con la finalidad de elevar la competitividad de las explotaciones y asegurar la viabilidad de la actividad agraria como proyecto de vida.