Cantabria rebasa el millar de incendios forestales provocados en un 2026 “especialmente negro”

Cantabria bate récords de incendios provocados en 2026, con más de 1.000 fuegos y 12.000 hectáreas arrasadas, en un año “especialmente negro”.

1 minuto

Cantabria rebasa el millar de incendios forestales provocados en un 2026 “especialmente negro”

Publicado

1 minuto

Cantabria ha sobrepasado ya el umbral de los 1.000 incendios forestales provocados en lo que llevamos de 2026, de acuerdo con los datos provisionales facilitados por la consejera de Desarrollo Rural del Gobierno regional, María Jesús Susinos. La responsable autonómica ha calificado este ejercicio como “especialmente negro”, al haberse batido “todos los récords” tanto en número de fuegos como en superficie arrasada, que ya excede las 12.000 hectáreas.

Susinos ha detallado en una entrevista en RNE que, en un año normal, la comunidad suele registrar en torno a 800 incendios forestales y que la media de terreno quemado se sitúa habitualmente alrededor de las 10.000 hectáreas, cifras que este año se han visto ampliamente superadas.

En la misma intervención, la consejera ha reiterado que “todos los incendios forestales son provocados” y ha subrayado que la Guardia Civil de Cantabria “está persiguiendo este tipo de delitos contra nuestro patrimonio natural”, en referencia a la investigación de los autores de los fuegos.

De nuevo, la titular de Desarrollo Rural ha apelado a la responsabilidad de la población, recordando que cada incendio forestal “pone en peligro la vida de nuestros bomberos y nuestro patrimonio”. Ha insistido así en la necesidad de colaboración ciudadana para evitar nuevas igniciones.

La consejera ha precisado igualmente que la comunidad afronta “un problema estructural” entre los meses de enero y abril “relacionado con la ganadería” porque, según ha defendido, “los ganaderos y sus animales son los que mejor cuidan de nuestros montes”.

Para hacer frente a esta situación, Cantabria dispone de unos 400 profesionales vinculados a la lucha contra el fuego, entre bomberos, agentes del medio natural, personal técnico, emisoristas y otros perfiles especializados. Durante la época de mayor riesgo, se refuerza el operativo con las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Ruente, además de contar con el apoyo de dos helicópteros.

“Hay un gasto económico importante, pero yo veo que el problema es medioambiental y que están poniendo constantemente en peligro las vidas de nuestros bomberos”, ha recalcado Susinos, incidiendo en el impacto ecológico y humano de esta ola de incendios provocados.