Cantabria contabilizó en 2025 un total de 2.956 ataques de lobo, lo que supone 275 más que en 2024. La comarca más afectada fue Campo-Los Valles, con 934 incidentes, seguida de Pas-Pisueña-Miera (562), Saja (355), Besaya (333), Nansa (287), la franja costera (258), Liébana (166) y Asón y Montaña Oriental (61).
Estos ataques se saldaron con la muerte de 3.493 cabezas de ganado, 270 más que el año anterior, y 392 animales heridos, 185 más, según los datos provisionales facilitados por la consejera de Ganadería, María Jesús Susinos, en una comparecencia ante los medios, acompañada por el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio.
Por especies, el mayor número de ataques, de los 2.956 registrados, se produjo sobre ganado equino (1.299), seguido del bovino (901), el ovino (559), el caprino (157), el asnal (36) y perros (4).
Los meses con más incidencias fueron abril, con 419 ataques, mayo, con 326, y marzo, con 304 notificaciones.
La consejera subrayó que desde la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), los ataques han crecido de “manera exponencial”, pasando de 1.040 en 2021 a 1.632 en 2022; 2.322 en 2023; 2.681 en 2024 y 2.956 el último año, lo que, a su entender, demuestra que “todavía hay muchos lobos en nuestra comunidad”.
Susinos advirtió de que, desde su entrada en el LESPRE, la especie se ha expandido de “manera considerable” por el territorio cántabro y actualmente ocupa “casi el 80%” de la región. En este sentido, recalcó que 258 ataques del año pasado se registraron en la zona costera, “en la que nunca debía de estar el lobo”.
La consejera alertó de que, como consecuencia de esta protección, en cinco años se ha “multiplicado por tres” el número de reses muertas, con un perjuicio que no es solo económico para los ganaderos, sino también “moral”.
Asimismo, señaló que, pese a las extracciones llevadas a cabo, la población de lobo “no está disminuyendo” y que, para regresar a cifras de animales muertos similares a las de 2020 o 2021, “van a tener que pasar años”.
En el plano económico, la responsable de Ganadería detalló que hasta el 30 de septiembre de 2025 el Gobierno de Cantabria había destinado 1,4 millones de euros a indemnizaciones, frente a los 1,7 millones que se abonaron durante todo 2024.
En paralelo al Plan de Gestión, el Ejecutivo autonómico mantiene reuniones con el sector para revisar los baremos de valoración del ganado afectado, ya que, según indicó, los importes actuales “no están acordes a los del mercado”. Explicó que el Gobierno ha puesto sobre la mesa una propuesta y se está trabajando en ella, de modo que, en cuanto se alcance un consenso, “se actualizarán esos precios porque es de justicia actualizarlos”.
Controles poblacionales y resoluciones extraordinarias
Ante este escenario, Susinos defendió que el control de la población de lobo previsto en el Plan de Gestión es “necesario e imprescindible”.
“Tenemos una superpoblación. Está habiendo muchísimos daños y es necesario continuar haciendo extracciones porque en determinadas zonas continúa habiendo daños importantes todavía por el lobo”, afirmó la consejera, que sostuvo que el número de ejemplares “que están campando a sus anchas” por Cantabria “hace insostenible esta coexistencia con la ganadería extensiva”.
Hasta el momento se han extraído 35 de los 41 lobos fijados como cupo para la temporada 2025-2026, de los cuales 21 son machos y 14 hembras. A estos se suman otros nueve ejemplares hallados muertos: dos por furtivismo, seis por atropellos (uno de ellos podría tratarse de un perro) y uno por enfermedad.
De este modo, entre las extracciones de control y los animales encontrados muertos se alcanzan 44 lobos, superando así el cupo de 41 fijado en el plan.
No obstante, la consejera recordó que el Plan de Gestión prevé que, si en determinadas áreas persisten daños significativos, se puedan dictar resoluciones extraordinarias para seguir realizando controles poblacionales en esos puntos. Los lobos abatidos por encima del cupo se descontarán del límite establecido para la campaña siguiente.
En esta línea, el director general de Montes y Biodiversidad apuntó que, aunque todavía no se han emitido resoluciones extraordinarias, “seguramente” se vayan a adoptar “en las zonas más castigadas” como los Valles Pasiegos, Campoo o El Nansa.
Nuevo Plan de Gestión del lobo
Respecto al nuevo Plan de Gestión que prepara el Gobierno de Cantabria, Susinos aclaró que “no se ha paralizado” por el recurso presentado por Podemos y calculó que podría estar finalizado en aproximadamente un mes.
Avanzó que el documento mantendrá el mismo porcentaje de extracciones que el vigente, el 20%, el máximo que permite la normativa, y que seguirán ejecutándolas los agentes del medio natural, por lo que no se contempla la caza deportiva del lobo.
La consejera añadió que esta tarde se celebrará un consejo extraordinario de caza en el que también se informará sobre el contenido del nuevo Plan de Gestión.