Cartagena impulsa una campaña para dar voz a las mujeres gitanas en el Día de la Resistencia Romaní

Cartagena lanza una campaña para visibilizar a las mujeres gitanas y recordar el Día de la Resistencia Romaní con actos, ponencias y homenaje histórico.

2 minutos

Cartagena impulsa una campaña para dar voz a las mujeres gitanas en el Día de la Resistencia Romaní

Publicado

2 minutos

El Ayuntamiento de Cartagena, a través del Servicio de Igualdad, ha puesto en marcha la campaña “Mujeres Gitanas: 16 de Mayo Día de la Resistencia Romaní” con el propósito de dar mayor visibilidad a las mujeres gitanas como protagonistas y agentes activos de su propia historia.

Esta iniciativa persigue concienciar sobre el antigitanismo, resaltar el papel histórico de las mujeres gitanas en la Historia de España y Europa desde su propia mirada y favorecer la cohesión social. Asimismo, se recurrirá a las redes sociales para recordar que el antigitanismo está tipificado como delito de odio.

Las actividades arrancarán este jueves 14 de mayo con la ponencia “Mujeres gitanas, memoria, resistencia y presente”, que se celebrará de 18.00 a 20.00 horas en el salón de actos del Teatro Romano, según ha detallado el Consistorio.

Durante la ponencia de María Dumitru se abordará el motivo por el que el 16 de mayo se considera día de la resistencia romaní, en una intervención de unos 25 minutos. A continuación, se abrirá una mesa de diálogo entre mujeres, con turno de preguntas y un cierre artístico mediante un poema a cargo de Ana Victoria Amador.

En esta mesa intervendrán Josefa Molina Fernández, Ana Victoria Amador y Tía Dori, y “estára moderará por María Dumitru, doctoranda”.

Además, el sábado 16 de mayo, Día de la Resistencia Romaní, la bandera romaní ondeará en la fachada del Palacio Consistorial, en la Plaza del Ayuntamiento.

Día de la Resistencia Romaní

Esta fecha recuerda cómo el 16 de mayo de 1944 unas 6.000 mujeres gitanas se alzaron contra los nazis con sus propias manos, palos y piedras, plantando cara al etnocidio gitano y al genocidio nazi.

Las mujeres romaníes, sabiendo que ese mismo día iban a ser gaseadas, se enfrentaron a las S.S. y consiguieron impedir la matanza de sus hijos y familiares. Aquella jornada se negaron a acudir al recuento y a colaborar con los guardias de las S.S., forzaron el almacén de herramientas, desmontaron las literas y se armaron con palas, picos y piedras para defenderse.

Ante la posibilidad de perder una parte importante de su contingente y el temor a que la revuelta se propagase, los nazis renunciaron a ejecutar la matanza masiva prevista para ese día. Ninguna persona roma fue enviada entonces a las cámaras de gas, aunque se les castigó con ayuno forzoso.

En los días posteriores, muchos hombres y mujeres fueron deportados a otros campos. En el recinto quedaron menos de 3.000 prisioneros, en su mayoría niños y niñas, hasta que el 2 de agosto todos ellos, sin excepción, fueron asesinados en las cámaras de gas.