El Ejecutivo de Castilla-La Mancha ha destacado, durante la ceremonia de los Premios Gran Selección Campo y Alma, que estos reconocimientos se han consolidado como el principal escaparate de la excelencia agroalimentaria regional, al combinar tradición, innovación y un firme compromiso con el medio rural.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, subrayó este mensaje en la 37ª edición de la gala, presidida por el jefe del Gobierno autonómico, Emiliano García-Page. El acto tuvo lugar en Quintanar del Rey (Cuenca) y contó, además, con la asistencia de la alcaldesa, Joaquina Sáiz; la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García; la delegada de la Junta, Marian García; la directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, Elena Escobar; el delegado de Agricultura en Cuenca, Rodrigo Fernández, y los presidentes de las diputaciones de Cuenca y Albacete, Álvaro Martínez Chana y Santiago Cabañero, respectivamente, según ha detallado la Junta en una nota de prensa.
Martínez Lizán recordó que estos premios nacieron en 1990 con la finalidad de distinguir a los mejores alimentos de Castilla-La Mancha vinculados a las 41 figuras de calidad diferenciada de la comunidad, todas ellas integradas en “Campo y Alma”, “marca conocida y reconocida por parte de los consumidores y que pone en valor a los productos y que son una perfecta tarjeta de presentación”.
En su intervención, el consejero enumeró uno por uno los productos distinguidos en esta ocasión: vino, queso manchego, aceite de oliva virgen extra, miel de La Alcarria, azafrán de La Mancha, nueces de Nerpio, berenjenas de Almagro, melón de La Mancha, ajo morado de Las Pedroñeras, cebolla de La Mancha, cordero manchego, pan de cruz de Ciudad Real y mazapán de Toledo, junto al jamón serrano, amparado por una Especialidad Tradicional Garantizada.
Asimismo, se refirió a las dos empresas reconocidas en esta edición, la Mejor Empresa de Producción Ecológica y la Mejor Empresa de Manipulación y Elaboración de Carne de Caza, como ejemplo del dinamismo empresarial ligado al sector.
“Todos ellos son productos que reflejan la variedad, la fortaleza, el dinamismo y la capacidad que tiene el sector para afrontar los retos que tenemos en nuestro territorio”, afirmó el consejero, quien incidió en que, en su conjunto, la industria agroalimentaria se ha erigido en el motor económico de Castilla-La Mancha, al representar el 17% del PIB regional, más de un tercio de las exportaciones y un entramado productivo integrado por 2.100 empresas.
El responsable de Agricultura puso en valor el intenso esfuerzo realizado en los últimos años por empresas, cooperativas, bodegas y productores para ganar competitividad mediante inversiones en nueva maquinaria, reestructuraciones, ampliación y modernización de instalaciones, impulso a la sostenibilidad, mejora de procesos, incorporación de tecnología e innovación, refuerzo de la comercialización e internacionalización y búsqueda de nuevas producciones adaptadas al cambio climático.
Un trabajo que, según subrayó, evidencia el compromiso del sector “por seguir garantizando ese futuro que será el que nos haga seguir creciendo con nuestros productos”, en plena sintonía con las prioridades del Gobierno regional para afianzar el liderazgo agroalimentario de Castilla-La Mancha y encarar con garantías los desafíos venideros.
En este contexto, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural aludió a algunos de los grandes retos que se ciernen sobre el sector, como la futura PAC, la situación geopolítica internacional y la gestión del agua, “precisamente en estos momentos de planificación hidrológica para el cuarto periodo, en los que es fundamental garantizar un elemento vital para el desarrollo agropecuario de nuestro territorio”.
Ante este escenario, ratificó el respaldo del Ejecutivo autonómico y del presidente Emiliano García-Page, y aseguró la continuidad de las políticas públicas de apoyo al sector que viene impulsando la Junta, a través de instrumentos como FOCAL, VINATÏ o las acciones de promoción, que facilitan seguir avanzando en modernización, incremento del valor añadido para industrias y agricultores y apertura de nuevos mercados.
Una comunidad orgullosamente rural y agrícola
Julián Martínez Lizán definió a Castilla-La Mancha como “una región orgullosamente agrícola y, sobre todo, rural”, con una amplia oferta de productos de gran calidad.
El consejero felicitó a las empresas galardonadas, recordando que los premios se conceden a partir de catas a ciegas, con una evaluación técnica especializada que asegura el máximo rigor. En esta edición han tomado parte 125 empresas y se han analizado 477 muestras, lo que supone un aumento de más del 30% en el número de participantes y la duplicación de las muestras respecto al año anterior.
“Un dato que pone de relevancia la importancia que le da el sector a estos premios, que a nosotros nos enorgullece poder seguir ofreciendo.
Los premiados son el faro, la guía del resto de empresas que tienen el objetivo de ganar en la próxima edición de Campo y Alma”, señaló Martínez Lizán, que concluyó “animando a seguir participando y colaborando en engrandecer a Castilla-La Mancha”.