COAG acusa a los supermercados de no reflejar en los precios la caída del 29% en la carne de cerdo en origen

COAG denuncia que la rebaja del 29% en origen de la carne de cerdo no llega al consumidor, que paga un 6,9% más y sufre márgenes récord.

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COAG acusa a los supermercados de no reflejar en los precios la caída del 29% en la carne de cerdo en origen

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La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha advertido de que las grandes cadenas de distribución no están trasladando a los consumidores la reducción del 29% en el precio de la carne de cerdo en el campo. Pese a esa fuerte rebaja en origen, el cliente en el supermercado está abonando un 6,9% más por este producto, el nivel más elevado de toda la serie histórica del Índice de Precios Origen-Destino de los alimentos (IPOD).

Según el análisis de la organización agraria, que compara la evolución de los precios de la carne de cerdo entre abril de 2024 y abril de 2026, se ha abierto una “brecha creciente e injustificada” entre lo que percibe el ganadero y el importe que finalmente afronta el consumidor en el punto de venta.

En abril de 2024, el importe en origen, es decir, lo que ingresaba el productor por cada kilo de cerdo, se situaba en 1,83 euros/kg, mientras que el precio en destino, el que figuraba en el lineal del supermercado, alcanzaba los 6,45 euros/kg. La diferencia entre ambos escalones de la cadena era de 3,52 euros por kilo, lo que suponía una distancia porcentual del 252% entre el campo y la mesa.

Dos años más tarde, en abril de 2026, COAG subraya que el escenario se ha invertido de forma radical y en sentido contrario para ganaderos y consumidores. El precio en origen ha caído hasta 1,30 euros/kg, un 28,9% menos que en abril de 2024, mientras que en el supermercado el kilo de carne de cerdo se paga a 6,90 euros/kg, un 6,9% por encima del nivel de hace dos años y máximo de toda la serie analizada.

Con estos valores, el diferencial entre la granja y el establecimiento comercial se ha disparado hasta los 5,31 euros por kilo y el margen IPOD se eleva ya al 431%, reflejando un ensanchamiento notable de los márgenes en la parte final de la cadena.

COAG recalca que las cifras confirman que la rebaja del precio en origen no se ha repercutido en ningún momento al consumidor. Mientras el ganadero ha soportado una merma continuada de sus ingresos durante 2025 y comienzos de 2026, el precio en los supermercados no solo no ha bajado, sino que ha continuado al alza hasta alcanzar su récord en abril de 2026.

Esta dinámica, advierte la organización, implica una transferencia neta de rentas desde los productores hacia la distribución y la industria cárnica. El ganadero sigue cobrando menos que hace dos años y soportando un incremento de costes derivado, entre otros factores, del impacto de la Guerra en Irán, mientras que el consumidor tampoco ve reflejada en su ticket la fuerte caída de las cotizaciones en el campo, que según la lógica del mercado debería haberse notado en los precios finales.

Ante este escenario, COAG ha solicitado al Ministerio de Agricultura, y en particular al director general de Alimentación, José Miguel Herrero, que reactive y haga públicos los estudios de cadena de valor y costes de los principales alimentos básicos. “No es una petición menor. Es precisamente, una forma de fortalecer la transparencia desde lo público. Sin embargo, esos estudios dejaron de realizarse. Y con ello, el Estado dejó de ofrecer una referencia clara y accesible sobre cómo evolucionan los precios a lo largo de la cadena. Es una dejación de funciones negligente”, ha remarcado el responsable de Cadena Alimentaria de COAG, Andoni García.