La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Andalucía ha expuesto la extrema gravedad que vive actualmente el campo andaluz tras la sucesión de borrascas, en la reunión celebrada este pasado viernes con el ministro de Agricultura, Luis Planas, el consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, representantes del resto de organizaciones agrarias y de Cooperativas Agro-alimentarias. A raíz de este encuentro, la organización ha solicitado la puesta en marcha de un plan extraordinario de ayudas directas y de reconstrucción para hacer frente a los daños ocasionados por los temporales.
El secretario general de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, ha valorado en una nota la disposición de las instituciones presentes, aunque ha advertido de que Andalucía se encuentra “en una situación muy grave”, con unos perjuicios que obligan a habilitar un paquete de fondos “muy importante” sufragado por todas las administraciones.
“Va a hacer falta un paquete de fondos que tendrá que venir de Bruselas, del Gobierno central, de la Junta de Andalucía e incluso de diputaciones y ayuntamientos, porque el ámbito del daño nos deja en una situación tremendamente difícil”, ha señalado.
En esta línea, Ávila ha detallado que COAG Andalucía ha planteado un plan de choque con dos fases diferenciadas. La primera, “de carácter inmediato”, debe centrarse en los agricultores y ganaderos que han perdido sus producciones y se han quedado “de un día para otro absolutamente sin nada”.
“Muchos no sólo han perdido los cultivos de invierno, sino que probablemente no podrán sembrar y se enfrentarán a un año de 24 meses. Necesitan ayudas directas urgentes para poder seguir adelante”, ha subrayado, remarcando que estas medidas deben asegurar la continuidad de las explotaciones más dañadas y evitar su abandono.
En una segunda etapa, la organización propone un plan de reconstrucción del potencial productivo que permita recuperar la capacidad agraria de la comunidad. “Andalucía es una potencia agrícola a nivel mundial. No sólo estamos preocupados los agricultores, deben estarlo también los ciudadanos españoles y europeos, porque somos la despensa de una parte importante de Europa y del mundo”, ha expuesto Ávila.
Según COAG Andalucía, la dimensión de los destrozos obliga a diseñar un programa “muy potente” que facilite restablecer cuanto antes la normalidad en el campo. Aunque la organización reconoce el trabajo técnico que se está llevando a cabo mientras prosiguen las tareas de evaluación, considera “imprescindible avanzar ya en la concreción económica y en la planificación de las actuaciones”.
“Entendemos la dificultad porque todavía se están evaluando los daños, pero necesitamos contar pronto con un paquete presupuestario concreto que nos permita saber hasta dónde podemos llegar”, ha indicado Ávila, que también ha pedido un “calendario claro” que aporte “certidumbre al sector sobre los plazos de resolución y cobro de las ayudas”.
Durante la reunión, las administraciones han apuntado que un primer bloque de ayudas directas podría ponerse en marcha en torno a quince días. “Esperemos que sea así. Sabemos de la dificultad y queremos que las cosas se hagan bien, no queremos chapuzas, pero es fundamental que la gente tenga una respuesta rápida y pueda ver el horizonte de otra forma”, ha manifestado.
Ávila ha avanzado que COAG Andalucía mantendrá el trabajo conjunto con las distintas administraciones para concretar medidas que contribuyan a mitigar los efectos del temporal y sostener la viabilidad económica y social del campo andaluz.