Tras el tradicional y maratoniano consejo de ministros de Agricultura de diciembre y a veinte días del siguiente encuentro, tres comisarios de la Unión Europea han convocado a los titulares del campo para “debatir el futuro de la agricultura y la seguridad alimentaria en Europa y exponer las principales expectativas de la acción de la UE en 2026”.
Los comisarios convocantes son el de Agricultura y Desarrollo Rural, Christophe Hansen; el de Comercio, Maroš Šefčovič, y el de Salud y Política de Consumidores, Olilvér Várhelyi.
Tras la gran manifestación que protagonizaron los agricultores europeos el pasado 18 de diciembre en Bruselas, la Comisión Europea propone para la reunión extraordinaria de hoy “la oportunidad de reflexionar conjuntamente sobre las principales preocupaciones planteadas recientemente por los agricultores”, con el objetivo de definir medidas para aumentar su competitividad.
Carta de los Reyes Magos
La cita también tiene lugar después de que ayer, 6 de enero, la presidenta de la Comisión, Úrsula Von der Leyen, publicara una carta en la que propone una serie de medidas para mejorar el presupuesto de la Política Agraria Común para el período 2028-2034.
La propuesta inicial del Marco Financiero Plurianual o presupuestos para 2028-2034 establece 293.700 Millones de euros destinados a la Política Agraria Común, principalmente, para ayudas directas. A ello, en noviembre, Von der Leyen sumó la obligatoriedad de que los Estados miembro tengan que dedicar a los territorios al menos el 10% del montante total de ayudas que reciba cada país.
En su carta de enero, la presidenta propone que "los Estados miembro tengan acceso, al presentar su plan inicial, a hasta dos tercios del importe que normalmente estaría disponible en la revisión intermedia. Esto representa aproximadamente 45.000 millones de euros que pueden movilizarse de inmediato para apoyar a los agricultores".
Sin embargo, el futuro de las ayudas agrarias no está solo en las propuestas que haga la Unión Europea, sino en lo que decida cada estado miembro en su propio Plan Nacional, ya que una de la principales novedades del futuro MFP 2028-2034 es que cada país haga un plan en el que desglose a qué dedica los fondos europeos y plasmar ahí si sus prioridades agrarias van más allá de las marcadas por Bruselas.
Mercosur ¿sobre la mesa?
El tema que no se nombra en la reunión de hoy y que, en función de los comisarios presentes, podría también estar sobre la mesa es el Acuerdo de Mercosur, cuya ratificación se aparcó antes de las Navidades por la oposición de Francia.
En este sentido, queda claro que la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, quiere cumplir con su calendario previsto y viajar el próximo lunes a Uruguay para escenificar la ratificación de dicho Acuerdo.
La Unión Europea es un gran exportador de alimentos, pero también un gran importador, sobre todo de cereales procedentes de Argentina y Brasil que ayudan a mantener la cabaña ganadera del Viejo continente.
En un contexto internacional complicado desde el punto de vista geopolítico, todavía más agudizado en los últimos días, abrir nuevos mercados y nuevos aliados comerciales parece que es más urgente que necesario.
Protestas de los agricultores
El pasado 18 de diciembre, mientras los ministros de Agricultura de celebraban el Consejo de Ministros más largo del año, más de 10.000 agricultores de toda la Unión Europea se manifestaron por el centro de Bruselas.
Entre sus reivindicaciones había tres puntos clave: una mayor simplificación de la burocracia, la oposición a los presupuestos 2028-2034 previstos para la Política Agraria Común (PAC) y el rechazo a la ratificación del Acuerdo del Mercosur.
El sector agrario europeo está molesto y anda revuelto desde hace años. La presión que sintió el campo, por la burocracia de la PAC y por las medidas del Pacto Verde, principalmente, dio lugar a importantes manifestaciones.
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Estas hicieron que la presidenta Ursula Von der Leyen promoviera la “Visión para la Agricultura y la Alimentación”, un documento creado por una especie de think-thank agrario (en el que no hay ningún español) que sentaba las bases del futuro del campo en la UE.
El nombramiento del actual comisario de Agricultura, Christophe Hansen, y su propia propuesta para el sector agrario dieron esperanzas a los agricultores. Pero las vieron truncadas cuando el pasado mes de julio la Comisión presentó sus proyecto de presupuestos para 2028-2034, en los que las ayudas agrarias se reducen y la estructura de la actual Política Agraria Común desaparece.
Entonces los agricultores establecieron sus “líneas rojas”, entre las que también se encuentran los acuerdos comerciales de terceros países, como Mercosur.