La Policía encontró varias armas junto al cadáver de El Torrejón y una vecina declara que la víctima la acosaba

Una vecina declara que la víctima del crimen de El Torrejón la acosaba mientras la Policía detalla el hallazgo de tres armas y los conatos de violencia en el barrio.

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Juicio contra once acuados por el asesinato de una persona en El Torrejón en 2020. EUROPA PRESS

Juicio contra once acuados por el asesinato de una persona en El Torrejón en 2020. EUROPA PRESS

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La Policía Nacional localizó tres armas distintas --un cuchillo con mango verde, un bate de béisbol y una navaja-- en las inmediaciones del cuerpo sin vida del hombre asesinado en 2020 en el barrio de El Torrejón de Huelva. Los agentes han precisado que, tras la pelea en la que se produjo la muerte, se registraron varios conatos de “enfrentamiento” por diferentes puntos de la barriada, lo que obligó a reforzar el dispositivo de seguridad en la zona.

En la cuarta sesión del juicio con jurado popular que se celebra en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva, donde se sienta en el banquillo a once acusados por este crimen, ha declarado como testigo la vecina que residía en el piso superior del fallecido. Esta mujer, afectada por las filtraciones que, según la familia de la víctima, originaron el conflicto con los procesados, ha asegurado que el hombre era una persona “conflictiva” que la tenía “atemorizada” y que la “acosaba sexualmente”. Ha indicado que desconocía si también acosaba a la hija menor del principal acusado --extremo que la defensa esgrime como causa de los hechos--, pero ha apuntado que estaba “obsesionado con las mujeres” y que “lo mismo le daba que fueran jóvenes o viejas”, recordando que ella tiene actualmente 61 años.

La testigo ha relatado que el día de la reyerta mortal no se encontraba en el barrio y que, después del crimen, una familiar del fallecido “okupó” su vivienda. Por este motivo acudió a la Policía Nacional a interponer una denuncia por la ocupación, aunque no había denunciado antes el presunto acoso ni las “amenazas” que, según ha declarado, dirigía a “sus hijos si contaba lo que pasaba”, alegando que actuó movida por el “miedo”. Ha añadido que incluso la amenazó con “mandarle el corazón de su madre en una fiambrera”.

La mujer ha indicado que los hermanos del fallecido la responsabilizaban de la situación generada por las filtraciones procedentes de su piso, si bien sostiene que el problema quedó reparado el 22 de julio de 2020, aunque “se tardó más” en solucionarlo por la pandemia. Ha explicado que el perito del seguro acudió al domicilio del fallecido para valorar los daños, pero que “no le dejó entrar”, y que ella mostró a los hermanos “las facturas” de la reparación.

También ha señalado que mantenía una relación “correcta” de vecindad con el principal acusado de asestar la puñalada mortal, que vivía en el bajo del edificio, y que, según su perito, “no tenía que haberle afectado el problema de las filtraciones”.

En su declaración ha afirmado que el fallecido “la observaba” y le manifestó que quería mantener “relaciones sexuales” con ella, a lo que “se negó”. Ha relatado que le hacía comentarios como “te voy a coger y te voy a hacer sentir mujer como hace tiempo que no eres” y que, en una ocasión, llegó a casa de su madre, le advirtió de que se iba a “buscar la ruina” y le “sacó un cuchillo”. Según su versión, trasladó estos hechos a uno de los hermanos de la víctima, quien le respondió que “no le echara cuenta, que estaba malo de la cabeza”.

La testigo ha lamentado que se viera obligada a abandonar la que fue su casa “desde hace 30 años” tras la okupación, porque se encontraba “atemorizada”.

Declaración no recogida en la denuncia

Preguntada por el jurado popular acerca de por qué no denunció antes el supuesto acoso ante la Policía Nacional, la vecina ha insistido en que no lo hizo por “miedo”, aunque ha sostenido que “sí lo contó” cuando acudió a denunciar la okupación de su vivienda.

Sin embargo, tanto la Fiscalía como las acusaciones particulares han subrayado que el relato ofrecido por la testigo en la sala no figura en la denuncia tramitada en sede policial, pese a que ella mantiene que “se lo contó a la Policía”. Han recalcado que en ese documento “solo aparece reflejada” la ocupación ilegal del piso.

No obstante, la declaración prestada ante la Policía no se ha podido incorporar al juicio, ya que en esta fase únicamente se admiten las declaraciones efectuadas ante el juzgado durante la instrucción. Por este motivo, dicha denuncia no se ha podido utilizar como prueba de contradicción frente a su testimonio actual, de modo que el jurado popular no tendrá acceso al contenido de lo que expresó entonces.

Refuerzo policial y conatos de choques vecinales

Por su parte, el jefe de la Unidad Territorial de Policía Judicial, que también ha declarado, ha explicado que acudió al barrio en apoyo de los dispositivos ya desplegados cuando se solicitó colaboración para garantizar la seguridad en una barriada que ha descrito como “una zona bastante conflictiva”. Ha detallado que, tras el homicidio, se estaban produciendo “conatos de enfrentamientos” en distintos puntos de El Torrejón.

El mando policial ha indicado que estuvo presente mientras se tomaba declaración en el propio barrio a una testigo que aseguró que la víctima acudió con un cuchillo al piso. Posteriormente se constató que esta mujer estaba implicada en la pelea y actualmente figura también entre las acusadas.

Otro agente, adscrito al grupo de Policía Científica, ha señalado que se desplazó al lugar por la tarde para recoger los vestigios del suceso, en concreto las armas, y que halló una navaja situada junto a la rueda de un vehículo.