El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón ha comunicado la detección del primer caso de Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) en la Comunidad. Los análisis realizados por el Laboratorio Nacional de referencia han ratificado la presencia del virus en una explotación de 130 vacas de carne situada en la localidad de Borrastre, dentro del término municipal de Fiscal (Huesca).
De acuerdo con el protocolo sanitario vigente y, una vez obtenida la confirmación oficial, en las próximas horas se llevará a cabo el vaciado sanitario completo de la explotación afectada, en cumplimiento de la normativa europea en materia de sanidad animal.
En torno al foco se pondrán en marcha de forma inmediata radios de bloqueo de 20 y 30 kilómetros, estableciendo una zona de protección alrededor de la granja afectada y otra de vigilancia más extensa. En ambas áreas se impondrán limitaciones al movimiento de animales, se intensificarán los controles veterinarios y se reforzarán las medidas de bioseguridad, con el propósito de impedir la posible diseminación de la enfermedad.
El Departamento subraya que no existe riesgo alguno para la población, ya que no se transmite a las personas ni por contacto directo ni por el consumo de carne o leche.
Hasta ahora, los focos identificados en España se habían localizado únicamente en la comunidad autónoma de Cataluña. En Aragón, tras dos campañas de vacunación, se ha logrado un 80% de inmunización en las tres zonas limítrofes con Cataluña --Castejón de Sos, Graus y Tamarite de Litera-- y en las tres áreas pirenaicas fronterizas con Francia -Sabiñánigo, Jaca y Boltaña-- donde se han desarrollado estas campañas de inoculación.
Sin embargo, el municipio donde se ha detectado el caso todavía no había completado el proceso de vacunación.
Llamamiento a la responsabilidad del sector ganadero
La Dermatosis Nodular Contagiosa es una enfermedad vírica que afecta exclusivamente al ganado bovino. Está causada por un virus del género Capripoxvirus y se caracteriza por la aparición de nódulos en la piel, fiebre, inflamación de ganglios linfáticos y, en algunos casos, pérdida de producción y deterioro del estado general del animal. Se transmite principalmente a través de insectos vectores, como moscas y mosquitos.
Desde el Departamento se apela a la responsabilidad del sector ganadero y se recuerda la obligación de notificar de forma inmediata a los servicios veterinarios oficiales cualquier síntoma compatible o sospecha, para activar sin retrasos los mecanismos de control previstos en la normativa.
El Gobierno de Aragón mantiene activa la vigilancia epidemiológica y la coordinación con el Ministerio y con el resto de comunidades autónomas, con el objetivo de proteger la cabaña bovina y reducir al mínimo el impacto sanitario y económico.