EHNE Nafarroa ha solicitado “de forma urgente” que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) “abra una investigación de oficio sobre las prácticas de fijación de precios en la distribución de gasóleo y fertilizantes agrícolas”. El sindicato agrario reclama esclarecer cómo se están determinando los importes que pagan los profesionales del campo por estos insumos básicos.
En una nota en la que alude a “las consecuencias directas que tiene” en el campo navarro la guerra en Irán, un “conflicto armado provocado por países que se saltan el orden internacional”, EHNE demanda además que “el Gobierno active mecanismos de seguimiento y control de márgenes en la cadena de distribución de insumos energéticos al sector agrario”. La organización considera imprescindible vigilar los beneficios de cada eslabón para evitar abusos.
Según subrayan, “el término especulación no constituye una acusación de carácter político, sino la descripción técnicamente precisa de lo que ocurre cuando los precios de un producto suben de forma brusca e inmediata por efecto de expectativas futuras, sin que exista ninguna alteración real y verificada en la cadena de suministro que abastece a los agricultores en el momento presente”. A su juicio, las recientes subidas responden a movimientos especulativos y no a problemas efectivos de abastecimiento.
En este sentido, ponen como ejemplo que “que en dos semanas suba el precio del gasóleo B de 0,85 euros litro (media de España) a pagarse el día 11 de marzo en Navarra a 1,71 euros es un claro ejemplo de especulación. El producto que hoy tienen los distribuidores en sus almacenes fue adquirido antes del inicio del conflicto, por lo que nos están robando a mano armada”. Para EHNE, este incremento ilustra un encarecimiento injustificado que golpea directamente a los agricultores.
Desde la organización agraria recuerdan que “España importa más del 75-83% de su crudo sin pasar por el Estrecho de Ormuz” y que “una subida del +100% en el gasóleo solo estaría justificada si España obtuviera la mayor parte de su petróleo del Golfo Pérsico”. “Los datos demuestran que no es así. Los datos de comercio exterior de fertilizantes sitúan a Marruecos, Argelia, Egipto y Rusia como los grandes proveedores nitrogenados para el campo español. Ninguno de estos orígenes depende del Estrecho de Ormuz, ni se ve afectado directamente por el conflicto en curso. La participación de Irán en el suministro real de urea a España es limitada”, han apuntado, cuestionando así el uso del conflicto como argumento para las subidas.
Por otro lado, el sindicato se detiene en las declaraciones de la responsable comunitaria y censura que “la presidenta de la UE, Urusula Von Der Leyen, ha asegurado que Europa 'ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que ha desaparecido y que no volverá' y, pese a que la UE 'siempre' defenderá 'el sistema basado en normas', ha añadido que Europa ya no puede ceñirse sólo a esa estructura para proteger sus intereses”.
Para el sindicato EHNE Nafarroa, “estas palabras no hacen más que acentuar la pésima calidad política de Von Der Leyen”. “Una persona que habla del fin del viejo orden mundial no hace más que constatar que es tan déspota como Trump o Netanyahu. Es la misma que, de manera reciente, ha obviado la decisión del Parlamento Europeo de frenar el acuerdo con Mercosur, poniéndolo en marcha de forma provisional hasta que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea”, han añadido, acusando a la presidenta de la Comisión de actuar al margen de las decisiones de la Eurocámara.