El presidente de la cooperativa Arrozúa, Francisco Peña Pérez, ha puesto el foco en la situación de “incertidumbre” que vive la campaña arrocera 2026. Pese a que el problema del agua está encauzado, ha explicado que las fuertes importaciones de arroz procedente de Myanmar, India, Pakistán y Vietnam han “hundido el mercado” y han generado una competencia que califica de “totalmente desleal”.
En declaraciones a Europa Press, Peña ha señalado que “la política comunitaria de la Unión Europea no deja de firmar acuerdos tanto con Myanmar, la India, Pakistán, Vietnam” y ha advertido de que a este escenario se suma Mercosur, “lo que agrava aún más la crisis del sector”.
El responsable de Arrozúa ha incidido en que “son países que tienen una competencia totalmente desleal respecto a nosotros, ya que ellos no cumplen ninguna norma y nosotros tenemos que cumplir todas porque Europa es muy exigente con sus agricultores en el tema medioambiental, de trabajadores y de cumplir con las huellas de carbono prácticamente a cero”.
Ha reiterado además que “tenemos muy poco fungicida e insecticida para poder trabajar” mientras que “ellos lo tienen todo”, lo que deriva en que “nuestro arroz tenga unos costes de producción muy altos y el suyo muy bajos” y, por tanto, “no podemos competir con el arroz que viene de importación”.
Peña ha advertido igualmente de que aún conservan en los almacenes un 60% del arroz de la campaña previa, “60 millones de kilos”. De este modo, “hemos vendido solo el 40% de la producción” y se preguntan ahora “¿dónde van a almacenar el arroz de esta nueva campaña?”.
Reunión con Agricultura para intentar frenar la crisis
Para tratar de dar respuesta a este problema, el presidente ha explicado que ya se han reunido con el consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía y que se pondrá en marcha una mesa de trabajo con el objetivo de analizar “de qué manera poner en valor y explicar a los lineales, así como a las cadenas de distribución de que hay que consumir un producto de calidad y cercano”.
En paralelo, ha remarcado la relevancia de un etiquetado “transparente”, subrayando que “no se puede dar gato por libre y que no se puede envasar un arroz de importación y prácticamente decir que es nacional”. Por ello, ha defendido que “es muy importante poner en el paquete que ponga producido, elaborado y distribuido en Europa, en España o en Andalucía”.
Un futuro en duda: “sembrar o no sembrar”
Peña ha querido recordar también la función ambiental que desempeña el cultivo del arroz, destacando que “estamos soportando la presión de toda la fauna de Doñana. Le damos de comer a miles de flamencos, a miles de patos y a miles de todas las aves acuáticas”. Ante la gravedad de la coyuntura, ha reconocido que incluso se han planteado “sembrar o no sembrar”, advirtiendo de que “si esto no varía habrá que dedicarse a otra cosa, lo que tendría graves consecuencias porque si no se siembra, se pierdan los humedales del sector arrocero en Sevilla o la albufera en Valencia, por ejemplo”.
Pese a la complejidad del momento y a la “incertidumbre”, el sector mantiene la previsión de iniciar la campaña 2026 a mediados de mayo, a la espera de concretar una nueva reunión con la Consejería de Agricultura para seguir buscando soluciones.