Investigadores del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS), centro del CSIC en Córdoba, han difundido un estudio en el que evidencian que es posible incrementar la productividad de cultivos leñosos, como el almendro, mediante el uso de herramientas avanzadas que permiten reorganizar el uso del agua disponible de forma más eficiente.
Tal y como ha comunicado el IAS-CSIC, el trabajo, publicado en la revista “Scientia Horticulturae”, confirma en explotaciones comerciales la validez de las tecnologías y protocolos desarrollados por el equipo, basados en una tecnología conocida como LiDAR.
Este sistema consiste en un sensor láser instalado en un dron que recorre la plantación a gran velocidad. Gracias a estos sensores se genera un modelo tridimensional de cada árbol de la finca, lo que hace posible calcular su volumen y, en consecuencia, ajustar mejor sus necesidades de riego.
El enfoque parte de la premisa de que los ejemplares de mayor volumen requieren más agua que los de menor tamaño. Paralelamente, la explotación se ha dotado de estaciones meteorológicas de proximidad y redes de sensores que permiten evaluar el nivel de estrés hídrico de cada árbol de manera individual, con el fin de verificar si el riego se está aplicando de forma óptima.
El estudio se enmarca en la tesis doctoral de Rafel Orozco Morán, ingeniero agrónomo e investigador predoctoral del IAS-CSIC, quien ha señalado que, “como los árboles no son iguales, cada uno tiene una necesidad de agua diferente. Analizando la variabilidad dentro de cada sector, es posible establecer dosis de riego óptimas para cada uno de ellos y redistribuir el agua disponible de la mejor forma”.
La labor científica se ha coordinado desde el AgroPhenoLab del IAS-CSIC, dirigido por José Antonio Jiménez Berni. La investigación, que recopila cuatro años de observaciones, se ha llevado a cabo en una plantación comercial de almendro en colaboración con Cortijo La Reina, situada a pocos kilómetros de la ciudad de Córdoba.
Los datos obtenidos indican que esta estrategia resulta especialmente útil en explotaciones de almendros, donde es frecuente la coexistencia de distintas variedades e injertos dentro de la misma finca, cada uno con rasgos y demandas hídricas propios. “Es como intentar vestir a un grupo de personas con la misma talla de ropa: algunos quedarán apretados y a otros les quedará grande. Con el agua pasa lo mismo”, ha apuntado el investigador del IAS-CSIC.
Adopción de nuevas tecnologías en fincas comerciales
Un elemento clave del trabajo es que se ha llevado a cabo íntegramente en una finca comercial en plena producción, y no en campos experimentales. “Queríamos demostrar que es posible hacer ciencia de calida en fincas comerciales, enfrentándonos a los mismos problemas que se encuentran los agricultores en el día a día y con resultados totalmente comparables a los obtenidos en dichas explotaciones”, ha detallado Orozco.
La implicación de Cortijo La Reina ha resultado decisiva para culminar el proyecto. “Necesitamos empresas que confíen en la investigación y nos abran las puertas de sus explotaciones. Esto es fundamental para que los agricultores confíen en las tecnologías y estén dispuestos a adoptar estos avances”, ha subrayado Orozco.
Estas técnicas de riego de precisión se están aplicando ya en otras explotaciones comerciales de la zona, dentro de diferentes iniciativas en las que también participa el IAS-CSIC, como el grupo operativo “Smart Almond” o el proyecto “IRIS2” del Plan Sequía de la Junta de Andalucía, según indica el también investigador del CSIC José Antonio Jiménez Berni, colaborador en el trabajo de Orozco.