El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha difundido este lunes la orden del Ministerio de Hacienda que reduce los índices de rendimiento neto del sistema de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de 2025, conocido como sistema de módulos, aplicable a agricultores y ganaderos.
La norma incorpora la propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para la minoración de dichos índices, elaborada teniendo en cuenta el impacto de circunstancias excepcionales y adversas que mermaron la rentabilidad de numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas durante 2025.
Algunos sectores contarán con rebajas específicas, del 50 % en el caso de la apicultura y del 30 % para el ovino y caprino, tanto en producciones de carne como de leche.
Del mismo modo que en ejercicios anteriores, se han aprobado numerosas reducciones a escala autonómica, provincial y municipal para otras actividades, entre las que sobresalen las aplicadas a los cereales, el olivar y el viñedo en zonas de gran peso productivo.
Estas rebajas se añaden a la reducción general del 5 % sobre el rendimiento neto para los cerca de 800.000 agricultores y ganaderos acogidos al sistema de módulos, ya contemplada en la orden HAC/1347/2024, de 28 de noviembre.
En Aragón, la rebaja de la base imponible se calcula en 28 millones de euros y alcanza a los 34.800 agricultores y ganaderos que tributan mediante este régimen.
Las reducciones aprobadas responden a las situaciones de adversidad climática registradas en 2025, entre las que se incluyen altas temperaturas, heladas, pedriscos, fuertes vientos, precipitaciones extremas y la cadena de incendios forestales del verano.
Además, los agricultores y ganaderos pueden acogerse a otras ventajas fiscales, como el índice aplicable a las actividades ganaderas que alimenten el ganado con piensos y otros productos comprados a terceros, siempre que superen el 50 % del valor total de los consumidos.
El índice único fijado para todos los sectores ganaderos es del 0,5. También se mantiene un coeficiente corrector por el uso de electricidad en el riego, que supone una rebaja del 25 % del rendimiento neto y se extiende a todos los regadíos, no solo a los de consumo eléctrico estacional. Igualmente continúa la exención del IRPF para el cobro de los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC).