La cadena mar-industria gallega y española ha manifestado su “profunda decepción” por el acuerdo alcanzado para el reparto de sardina ibérica en 2026, al considerar que no responde a las necesidades actuales del sector.
En una nota conjunta, Acerga, Anfaco, ARVI y la Federación Galega de Confrarías instan al Ministerio de Pesca a reabrir de forma urgente la mesa de negociación, revisar la cuota asignada a España “a la luz de la excepcionalidad del mercado”, replantear la clave de reparto con Portugal y poner en marcha medidas de apoyo inmediatas que eviten un mayor impacto sobre la actividad.
Las organizaciones subrayan que este esquema de distribución, “lejos de atender necesidades reales del sector”, se adopta en un momento especialmente delicado: “Con las importaciones desde Marruecos suspendidas, con la industria conservera bajo una tensión sin precedentes en su abastecimiento y con un reparto que vuelve a situar a España en clara desventaja respecto a Portugal”.
Para 2026, el tope global autorizado para España se fija en 16.848.490 kilos, lo que implica una rebaja del 2,8% frente al ejercicio anterior. El sector remarca que este recorte “contrasta con el margen técnico existente”, dado que “el ICES había estimado que podían haberse permitido hasta 50.294 toneladas conjuntas sin comprometer la sostenibilidad biológica del stock”.
También alertan de que la distribución interna “tampoco ha mejorado la situación”. Una vez aplicadas las deducciones por los excesos de 2025, la cuota definitiva se reparte en 423.106 kilos para el ‘xeito’, 9.419.958 kilos para el Cantábrico-Noroeste y 7.005.426 kilos para el golfo de Cádiz. “Esto se traduce en descensos del 2,3% para el ‘xeito’ y del 4,4% para el Cantábrico-Noroeste, mientras que el Golfo de Cádiz aumenta un 3,7%”, critican las entidades.
La situación se agrava con la suspensión de las exportaciones de sardina congelada por parte de Marruecos desde el 1 de febrero de 2026, una restricción que se prolongará al menos durante un año y que golpea de lleno al principal canal de suministro de la industria española de conservas. Tradicionalmente, Marruecos concentra entre el 64% y el 94% de las compras españolas de sardina congelada, lo que supuso 27.400 toneladas entre enero y octubre de 2025.
Además, reprochan que en el acuerdo no se haya tenido en consideración la propuesta enviada por carta a la secretaria general de Pesca el 23 de febrero, en la que se pedía un incremento extraordinario y temporal del límite máximo de capturas para paliar el efecto del cierre marroquí.
“El resultado es un acuerdo que, aun siendo técnicamente sostenible desde el punto de vista biológico, no resulta sostenible en términos económicos ni sociales”, concluyen las organizaciones firmantes.