Agricultura & Alimentación

La cooperativa El Santo, referente desde 1963 con un 90% de mujeres y el ajo morado como emblema mundial

La cooperativa El Santo, con un 90% de mujeres, lidera desde 1963 la producción y exportación del ajo morado de Las Pedroñeras al mundo.

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La cooperativa El Santo, referente desde 1963 con un 90% de mujeres y el ajo morado como emblema mundial

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La Cooperativa San Isidro “El Santo”, donde el 90% de su plantilla son mujeres, lleva en funcionamiento desde 1963 con la meta de que su ajo destaque por su máxima calidad a nivel internacional. Ubicada en Las Pedroñeras, en la provincia de Cuenca y reconocida como cuna del ajo morado, esta entidad alcanza en cada campaña una producción cercana a los 15 millones de kilos de ajo y agrupa a más de 300 socios.

En sus instalaciones disponen de amplios espacios dedicados a la manipulación y transformación del ajo, además de un laboratorio propio en el que desarrollan su proyecto de I+D+i.

La filosofía de la Cooperativa San Isidro “El Santo” se centra en defender el ajo que producen sus socios y socias para que obtengan el mejor precio posible. Así lo explica su gerente, María José Arellano, en declaraciones a Europa Press, después de que su marca “Alicina” haya sido distinguida con el Premio al Mejor Ajo Morado de Las Pedroñeras en los Premios Gran Selección Campo y Alma 2025.

El trabajo en equipo y la puesta en valor del capital humano son otros de los pilares de esta cooperativa conquense que, según Arellano, se ha convertido en un referente del sector y en el “pulmón” económico y social de Las Pedroñeras.

“Nos conocen en todos los sitios”, afirma la gerente, quien detalla que adaptan su producto a las exigencias de cada país y de cada cadena de distribución. “Somos muy versátiles y, además, lo sabemos trabajar por la larga experiencia que tenemos todos”, ha remarcado.

“El Santo” comercializa las cuatro variedades principales de ajo: ajo violeta Spring, ajo blanco Spring, ajo blanco tradicional y su producto “estrella”, el ajo morado, que representa el 50% de su producción total. Esta última variedad es la más emblemática de la comarca y cuenta con identificación geográfica protegida (IGP), destacando por su calidad, sabor y aroma superiores frente a otros tipos de esta hortaliza.

La cooperativa lleva años volcada en la exportación y sus ajos han llegado “a casi a todo el mundo”. Estados Unidos, gran parte de Europa, Sudáfrica, Marruecos o Japón figuran entre los destinos donde se comercializa el producto de “El Santo”. “A mí no me da miedo mandar mi producto, porque sé que va a cumplir las condiciones, porque aquí lo trabajamos y lo dejamos para que llegue en las condiciones óptimas a cualquier país”, ha señalado Arellano.

Japón se ha convertido en uno de los mercados más llamativos para la cooperativa, ya que, tras introducir el ajo blanco Spring, han logrado también que el ajo morado entre en el exigente mercado nipón, todo un “reto” en un país acostumbrado a sabores más suaves.

Una plantilla mayoritariamente femenina

Con alrededor de 100 trabajadores entre personal fijo y eventual, la Cooperativa “El Santo” cuenta con un 90% de mujeres, un dato del que su gerente se muestra especialmente orgullosa. Desde carretilleras hasta responsables de sala, almacén o técnicas, las mujeres participan en todas las fases del proceso porque “se han formado y se ven capaces de hacerlo”.

Aunque hay incorporación de jóvenes a la cooperativa, el relevo generacional en el campo es un reto que también les afecta. “El mundo rural no se valora”, lamenta María José Arellano, que reivindica “el valor económico y social” de la cooperativa en el municipio. A su juicio, “es muy importante que empecemos a valorarlo” porque “es algo que siempre ha estado en el pueblo y que todos hemos formado parte de ella”.

Entre los proyectos de futuro de la Cooperativa San Isidro “El Santo” figura el impulso de la marca “Alicina”, concebida para poner en primer plano a la mujer rural y el trabajo que, desde hace décadas, ha desarrollado en el cultivo del Ajo Morado de Las Pedroñeras. Para Arellano, es un “gran honor” que “Alicina” haya sido reconocida con el Premio al Mejor Ajo Morado de Las Pedroñeras en los Premios Gran Selección Campo y Alma.

La principal diferencia de “Alicina” respecto a otras marcas es que procede de ajos seleccionados desde la semilla libre de virus, obtenida y procesada en el laboratorio de la cooperativa, tal y como detalla la gerente. “Son ajos muy seleccionados” por las trabajadoras, que después se etiquetan bajo la marca “Alicina” y se presentan en un envase tipo caja gourmet. “Alicina es la esencia del ajo morado de Las Pedroñeras”, subraya Arellano, quien añade que se ha preparado una edición especial en un cofre de madera con estaño.

La cooperativa de Las Pedroñeras quiere aprovechar este reconocimiento para acercarse al público más joven que empieza a cocinar, con el objetivo de que descubran el producto y sus propiedades terapéuticas. “Es un producto estrella y se utiliza para todo. Es una maravilla porque, hasta en la guerra, lo utilizaban de antibiótico”.

La gerente concluye defendiendo que “el ajo morado de Las Pedroñeras lo cura todo”. “Es súper maravilloso en la cocina porque con muy poquita cantidad puedes conseguir un gran sabor en cualquier guiso, en cualquier producto que hagas a la plancha o en cualquier ensalada”, anima, invitando a consumir ajo morado de esta localidad, reconocida como capital mundial del ajo.