La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha expresado su “preocupación” por la prolongación del conflicto en Oriente Medio y sus efectos sobre la industria, y ha instado al Gobierno a poner en marcha nuevas medidas para aliviar el perjuicio que ya padecen numerosas compañías del sector, según recoge en un comunicado.
La patronal alimentaria admite que todavía no se puede cuantificar con precisión el coste estructural de la guerra, pero advierte de que sus consecuencias ya se reflejan en los precios de la energía, el encarecimiento de los costes logísticos, de fletes y seguros, así como en las restricciones al transporte marítimo y aéreo, con suspensión de embarques y contenedores en puertos y variaciones en los plazos de llegada de productos y mercancías. Todo ello, subraya, está afectando de forma directa a la competitividad y a la planificación de las empresas.
“Más de dos meses después del inicio del conflicto, y aunque aparentemente los combates se han suspendido temporalmente, el sector y el conjunto de la economía seguimos sufriendo las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz”, ha lamentado el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo.
FIAB ha señalado que valora “positivamente” las decisiones adoptadas hasta ahora por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, pero insiste en que resultan insuficientes en la coyuntura actual. Por ello, reclama que se refuercen y amplíen las medidas vigentes y, en particular, considera prioritario implantar un sistema de ayudas directas que compense el fuerte aumento de los costes asociados a la guerra.
La Federación también ha calificado de “necesario equilibrar” la carga fiscal y burocrática con la excepcionalidad del momento, y plantea la suspensión temporal del impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables para aliviar la presión sobre las empresas.
La patronal de la industria alimentaria española subraya, además, la relevancia de garantizar el acceso a materias primas y suministros que se han visto amenazados por el conflicto, y aboga por diversificar proveedores, abriendo las importaciones españolas a mercados alternativos que permitan reducir riesgos.
En esta misma línea, FIAB considera que sería “positivo” que el Gobierno impulsara medidas de apoyo a la exportación y al comercio internacional, eliminando trabas en el transporte, mejorando la eficiencia logística y simplificando los procedimientos aduaneros. Asimismo, propone habilitar ‘green lanes’ que aseguren un tránsito más ágil de mercancías en los pasos fronterizos.
Por último, en el ámbito laboral, la organización ha pedido al Ejecutivo que ponga en marcha instrumentos específicos para salvaguardar el empleo en la industria de alimentación y bebidas en un escenario de “elevada incertidumbre”, con el fin de evitar ajustes de plantilla derivados de esta crisis geopolítica.