La producción de cerveza en España sube un 0,5% en 2025 pese al estancamiento del consumo interno

La cerveza española aumenta producción y exportaciones en 2025, refuerza empleo y consolida el auge de la SIN en un contexto de consumo interno estancado.

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La producción de cerveza en España sube un 0,5% en 2025 pese al estancamiento del consumo interno

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La industria cervecera española logra recuperar el pulso tras registrar en 2025 un incremento del 0,5% en su producción, que se sitúa en 41,5 millones de hectolitros. Este avance llega en un escenario de consumo nacional prácticamente plano, mientras que las ventas al exterior repuntan cerca de un 8%, según los datos presentados en la asamblea general de Cerveceros de España.

“El sector cervecero es muy relevante en la economía española y es más que una bebida, ya que supone el 1,3% del PIB y pese a la moderación del consumo a nivel local han subido las ventas y se ha producido un 0,5% más de hectolitros”, ha avanzado el presidente de Cerveceros de España, Ignacio Rivera.

El sector mantiene así su capacidad de resistencia en un entorno económico complicado y consolida su papel como generador de empleo: supera los 540.000 puestos de trabajo en España y, por cada empleo directo, se crean 1,5 empleos adicionales en el conjunto de la economía.

Las exportaciones de cerveza española siguen ganando peso. En el último año avanzaron alrededor de un 8%, con un aumento que roza el 10% en el caso de la cerveza con alcohol, impulsadas por el creciente prestigio internacional de las marcas nacionales. “Seguimos haciendo 'Marca España' y el turismo ayuda mucho a que nuestras marcas lleguen a otros países”, ha subrayado Rivera.

La asamblea se ha desarrollado bajo el lema “Más que cañas”, con el objetivo de reivindicar este gesto cotidiano como parte de la identidad cultural del país y como elemento que contribuye al bienestar, además de subrayar su relevancia económica. Cada caña activa una amplia cadena de valor que enlaza el campo, la industria alimentaria, la distribución y la hostelería, generando actividad y puestos de trabajo en toda España.

En términos económicos, cada caña servida aporta al conjunto de la economía nacional 81 céntimos de riqueza y supone 31 céntimos de ingresos para las arcas públicas.

Junto a su peso económico, el sector recuerda que la cerveza ocupa una posición central en la vida social. En España, el 86% de los consumidores toma cerveza en compañía de amigos o familiares y, en más del 90% de las ocasiones, su consumo se vincula a la comida, especialmente durante el aperitivo o el tapeo.

El presidente de Cerveceros de España ha reiterado que la cerveza es una “forma de ver la vida y vivir la vida”. “En estos tiempos donde abusamos de las vías virtuales y de las pantallas, la cerveza ayuda a socializar y a tomar menos ansiolíticos”, ha indicado.

Diversos estudios señalan que el 84% de los españoles considera que compartir momentos con amigos contribuye de forma notable a su bienestar emocional. Esta percepción refuerza el papel de los bares y terrazas como espacios de encuentro característicos del estilo de vida español, muy valorado también por los visitantes extranjeros, que consumen una de cada cuatro cañas servidas en el país.

La cerveza SIN consolida su auge

En la asamblea se ha confirmado, además, el impulso de la cerveza SIN como una de las grandes tendencias del mercado. En 2025, sus ventas aumentaron un 5,3% y marcaron un nuevo máximo histórico de producción, lo que ratifica su creciente peso dentro del sector cervecero nacional.

España se mantiene como referencia mundial tanto en producción como en consumo de cerveza SIN, reflejando un patrón de consumo moderado y adaptable a distintos momentos del día. Actualmente, una de cada siete cervezas consumidas en el país es SIN y, en el 50% de las ocasiones, se toma vinculada a la conducción, consolidándose como alternativa segura dentro de un modelo de consumo responsable.

Las cerveceras españolas refuerzan también su compromiso con el producto de proximidad. Elaboradas con ingredientes naturales como agua, cebada y lúpulo, las cervezas mantienen un estrecho vínculo con el campo español.

En condiciones normales, más del 90% de las materias primas que utiliza el sector procede de explotaciones nacionales, lo que estrecha la relación entre cerveza y agricultura. Cada vaso contiene alrededor de 36 gramos de cebada española, un dato que ilustra el peso de esta industria en la cadena agroalimentaria del país.

“Cuidamos el origen, el 90% de las materias primas que empleamos, la cebada y el lúpulo, proceden del campo español, por lo que impactamos positivamente en el origen y en las personas”, ha recalcado Rivera.

La hostelería, pieza clave del ecosistema cervecero

En el contexto actual, la hostelería se mantiene como uno de los grandes apoyos del sector. En numerosos municipios, especialmente en áreas rurales, el bar continúa siendo un punto esencial de encuentro y de vida comunitaria.

En el 14% de los municipios españoles, el bar es el último espacio de reunión social que permanece abierto, convirtiéndose en un elemento imprescindible para sostener la actividad social y económica de estas zonas.

La cerveza tiene un papel determinante en el modelo de hostelería español: compartir una caña es una forma de relación social profundamente arraigada y, al mismo tiempo, una fuente de ingresos clave para muchos negocios. De media, la caña supone en torno al 25% de la facturación de los bares, porcentaje que puede elevarse hasta el 40% en entornos rurales.