La Unión Extremadura ha reclamado al Gobierno central la puesta en marcha urgente de un Real Decreto que ayude a compensar el fuerte encarecimiento de los combustibles y fertilizantes derivado de la guerra en Irán. Según sus cálculos, en apenas mes y medio el campo extremeño asumirá un sobrecoste de 35,65 millones de euros.
Paralelamente, la organización exige una “bajada drástica” de impuestos con el fin de impedir que el Ejecutivo “se lucre con circunstancias como las actuales” y solicita la puesta en marcha de ayudas directas al sector agrario para compensar las pérdidas y evitar la quiebra de numerosas explotaciones.
En esta línea, La Unión ha mostrado su malestar por el “silencio” de la Junta de Extremadura que, aun admitiendo que carece de competencias directas en buena parte de estas decisiones, salvo en el caso de las ayudas directas, considera que sería “muy importante” que la presidenta en funciones, María Guardiola, evidenciara su preocupación ante la grave situación que atraviesa el sector agrario.
La organización agraria ha denunciado este miércoles en rueda de prensa que, desde el estallido de la guerra en Irán y con la “excusa” del cierre del Estrecho de Ormuz, las empresas suministradoras de carburantes y las de fertilizantes han aplicado “de manera inmediata” fuertes incrementos de precios. En el caso del gasóleo agrícola, ha pasado de 0,80 euro/l a 1,35 euro/l.
De igual forma, se ha encarecido “de manera inmediata” el fertilizante, de modo que el nitrogenado con una riqueza del 27 por ciento ha subido de 360 euro/tm a 410 euro/tm, al tiempo que se ralentiza el suministro de ambos insumos a la espera de nuevas alzas.
Al respecto, La Unión subraya que ni el combustible ni los fertilizantes disponibles en este momento se han visto directamente afectados por el conflicto, ya que proceden de existencias almacenadas en los depósitos de los proveedores, por lo que atribuye este incremento súbito a un claro “afán especulativo”.
Asimismo, recalca que la guerra se está transformando en un “negocio” tanto para estas compañías como para el propio Gobierno de España, que “está recaudando un 40 por ciento más en impuestos, por lo que la organización agraria “entiende la poca celeridad del mismo a la hora de tomar medidas”.
“Coinciden estas subidas de precios con el inicio de la campaña de labores agrícolas y fertilización ya que este año debido a las intensas lluvias de invierno no se han podido realizar antes las labores en el campo ni la fertilización del mismo”, ha criticado en nota de prensa.
De esta forma, La Unión Extremadura estima que entre este mes de marzo y mediados de abril el encarecimiento de combustibles y fertilizantes generará un desembolso adicional cercano a los 34,65 millones de euros.
Según advierte la organización, será muy complicado trasladar la mayor parte de este incremento de costes al precio final de los productos agrarios. En algunos casos, como el tomate para industria, los importes ya están pactados, y en otros, la fuerte competencia exterior impide repercutir la subida de los costes de producción.
“Otros en cambio como frutas y hortalizas va a ser posible repercutirlos por lo que se prevé aumento en la cesta de la compra”, ha advertido, alertando de que el consumidor también notará en breve este encarecimiento en los alimentos básicos.