La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha alertado de que la pérdida de marisco provocada por el actual tren de borrascas en las rías gallegas podría ser “peor” que la registrada en 2023, año en el que ya se produjo un desplome significativo de la producción marisquera.
Villaverde hizo estas declaraciones tras reunirse con los patrones mayores de las cofradías de Noia, Portosín, Porto do Son y Muros, dentro de “un diálogo constante” con el sector para recabar información directa sobre el terreno.
Mientras se completan los muestreos “reales” en los bancos marisqueros, la titular de Mar explicó que los datos del observatorio marino de la Xunta sobre metros cúbicos de lluvia y salinidad —dos parámetros clave para la productividad— “a día de hoy” son “peores” que en el otoño de 2023, por lo que “el escenario se prevé que pueda ser peor”.
En estos momentos, personal técnico de la Consellería y de las cofradías colaboran en la elaboración de “un diagnóstico real” del estado de los bancos, al tiempo que se diseña un protocolo y se realizan inspecciones a pie de playa para comprobar la situación in situ.
“Es imposible tener un dato oficial sin muestrear los bancos, sin hacer esa estimación de cómo está ese estado y comparar con la anterior foto, de otoño de 2025”, argumenta Villaverde, que insiste en que “vamos a empezar cuanto antes esos trabajos”.
Preguntada por las posibles actuaciones, la conselleira sostiene que “sin datos rigurosos”, “cualquier medida que se tome va a ser ineficaz”, por lo que vincula cualquier decisión a los resultados de los estudios en curso.
Debate sobre el papel de los embalses
En relación con las denuncias del sector sobre el impacto de los desembalses en la mortandad del marisco durante las mareas bajas, Villaverde recordó que esos embalses “se rigen por su plan de explotación”, un marco que, subraya, no depende directamente de la Consellería do Mar.
La conselleira reconoce que “conocen” el efecto de la disminución de la salinidad por la entrada de agua dulce, aunque precisa que este fenómeno puede estar provocado tanto por la apertura de presas como por episodios de fuertes riadas.
Asegura que la Xunta mantiene un contacto permanente con el sector y que ya han trasladado a las empresas titulares de los embalses “esa sensibilidad, esa inquietud”, si bien incide en que dichas compañías deben garantizar también “la seguridad de la instalación y poblaciones”. Señala que dice “entender esta preocupación” que les trasladan las cofradías e intentan que “atiendan a sus demandas”.
Críticas por la gestión de la presa del Tambre
En este contexto, el patrón mayor de Noia, Santiago Cruz, vincula los bajos niveles de salinidad en la ría de Muros y Noia a la ausencia de un protocolo específico por parte de la empresa Naturgy en la presa del río Tambre.
“Se abre el embalse con mucha agua dulce en situación de bajamar y hay arrastres de bivalvos, tanto de berberecho como de la almeja (...) Si existiese un protocolo de actuación, en vez de morir el 80 % del berberecho, podríamos estar hablando de un 60%”.
Cruz cifra en un 80% la pérdida de berberecho, en un 90% la de almeja babosa y en un 40% la de japónica, un escenario que califica de “muy mala” y que, según advierte, impedirá retomar la campaña el próximo 2 de marzo, fecha inicialmente prevista.